martes, 2 de noviembre de 2010

Punto y ¿Aparte?. Maratón de Espadán


Cartel de uno de los últimos objetivos del año
Apuraba Octubre sus últimos días y desde Albentosa el que esto escribe se preguntaba continuamente si ésta iba a ser como está previsto la penúltima carrera de montaña del año. Y cada vez que por mi mente pasaban distintas planificaciones de lo que resta de año más difícil se me hacía pensar en dos meses con solamente una carrera de montaña después de la que estaba a punto de llegar. Y de estas dudas surge el título que pone nombre a esta entrada. Las dudas, para qué negarlo, siguen en todo lo alto pero lo que es cierto es que después de disfrutar de una maravillosa mañana de montaña por la Sierra Espadán gana enteros la idea de no renunciar a ser de la partida de alguna más aparte de la K25 de Serra aunque ello suponga una extraña manera de preparar una maratón de asfalto como la que me espera por las calles de Castellón y a la que, quede claro, no pienso renunciar. La oportunidad de ser parte de la primera edición de una carrera tan especial de la ciudad de uno creo que debería ser obligación de todos los que andamos por este mundillo por mucho que no sea esta la especialidad habitual. Por ello llevaba ya un rato buceando por la red en busca de alguna carrerilla perdida por ahí y que me permitiese completar el fin de semana del 13-14 de noviembre que me dejan libre un par de medias de asfalto antes del día H y, ¿por qué no?, el puente de diciembre y en esas andamos cuando he decidido abrir un paréntesis para relatar el fin de semana en el que formé parte, por tercer año consecutivo, de la aventura del Maratón de Espadán.
La semana había transcurrido en lo deportivo con el cumplimiento estricto del plan de entrenamiento a pesar de un susto el martes donde un dolor agudo en la parte posterior de la rodilla, especialmente al bajar escaleras, me hizo temer lo peor e incluso poner en duda mi participación en la carrera del domingo. Imagino que serían secuelas del "paseo" del domingo por el asfalto de Castellón aunque, fuera lo que fuera, lo importante es que el miércoles, sin necesidad de parar, el dolor era apenas una ligera molestia y para el jueves era ya historia. Con todo ello a final de semana las sensaciones eran muy buenas, mejor de lo esperado y, desde luego, las mejores en mucho tiempo. Y es que a pesar de la carga de trabajo que llevo parece que poco a poco los resultados van viéndose en aspectos que para mí eran vitales y eso evidentemente ayuda a llevar con bien esa carga intensa.
Llegado el viernes, y finalizada una larga y dura semana en lo laboral, tocaba ir desde el trabajo directos al pueblo a donde acudirían Mónica y Leyre en compañía de unos amigos que iban a compartir el fin de semana con nosotros dispuestos a sufrir lo que se anunciaba como un frío puente de Todos los Santos. Por ello me pude dar un garbeo por las pistas de la Vall a departir con Ezequiel y, posteriormente, desviarme ligeramente de mi camino para recoger el dorsal del domingo y, de paso, compartir experiencias con los pocos compañeros de aventuras que por allí pululaban en la Ciudad Deportiva del Sisterre, Segorbe. Allí pude conocer el punto de partida de esta edición de la Maratón de Espadán, diferente al de años anteriores así como conocer en boca de uno de los organizadores algún pequeño cambio que se daba en el recorrido de este año, si bien estos cambios eran de tan poca entidad que puedo decir que el recorrido, más allá del tramo por dentro de Segorbe apenas variaba. Antes de que se me olvide creo que es importante indicar que este año la carrera formaba parte de la red "Carrera Solidaria".
Bien, el caso es que después de pasar, esta vez con bastante antelación, el trámite de la recogida de dorsales, completé viaje hasta Albentosa donde transcurrió lo que quedaba de viernes y todo el sábado con un tiempo del que suele denominarse desapacible por mucho que a mí cada vez me parezca más apacible. Tiempo tuvimos por allí de pulir detalles sobre lo que pretende ser un nuevo club de montaña y, sobre todo, de lo que si todo va bien se convertirá a mitad del 2011 en la I Carrera y Marcha Senderista de Albentosa, carrera de la que iré dando detalles a medida que se vaya concretando todo.
Finalmente el domingo, con una hora más de sueño por aquello del cambio de hora, poco antes de las siete sonó mi amigo el despertador y, después de apurar, o casi, las dudas respecto a la ropa con la que afrontar la carrera, cogí el coche y partí dispuesto a dar buena cuenta de esos cuarenta y dos kilómetros que poco después me esperaban. La mañana amanecía lluviosa pero eso ya estaba previsto, de igual manera que lo estaba el que a mitad mañana el sol estaría presente para acompañarnos en el recorrido. Aprovecho para anticipar que el tiempo fue casi perfecto para practicar deporte, todo lo contrario de lo ocurrido en la edición del 2010. En apenas media horita estábamos en la salida esperando el momento de empezar a sufrir. Sufrir.... con estas palabras me recibió Ezequiel que me "aventó" algo así como "a sufrir porque si no el entrene no vale de nada". Entre este momento y la salida pues la charraeta de rigor con Diego y Ana, Wushi, Teo, y más gente por ahí, calentamiento medio en condiciones y enseguida al corralito.
Cortesia de Vistor29, Bocinazo...
y a correr como locos por las calles de Segorbe
A la hora prevista sonó el bocinazo y nos tocó ponernos a correr como poseídos porque ahí metidos, entre la muchedumbre, o corres o te hacen correr. El caso es que los primeros tramos, callejeando por el pueblo eran de esos que, al menos a mí, me dan bastante por saco. No es que fueran muy duros pero sí que picaban lo suficiente para arriba como para que a ritmos por debajo de cinco el kilómetro que llevábamos acabasen por dejar en mi cierta sensación de asfixia. Además cuando parecía que ese tramo inicial estaba acabando, de pronto, al contrario que otros años, giro a la derecha y nueva cuestecita antes de empezar el tramo de bajada que nos iba a llevar hasta el kilómetro dos y medio. Llegados a este punto se iniciaba la subida a Rascaña. Esta subida se define por la organización de la manera que sigue: "Se trata de la primera dificultad, con casi tres kilómetros de subida y momentos puntuales con desniveles de hasta el 25%. En la cresta de Rascaña se puede admirar la Bora de la Peñas y el Salto de la Novia antes de coronar". Bien, creo que la descripción de la misma se ajusta a la realidad de la misma. Entre la dificultad que entrañan ciertos tramos de la subida y el hecho de ir en grupo lo que dificulta los adelantamientos en algunos puntos el resultado es que este tramo se hizo como se pudo. Me explico, en parte se corría, o trotaba según se mire, y en otros tramos pues andando lo más rápido que las circunstancias y las fuerzas permitían. El caso es que poco a poco "hicimos cumbre" lo que nos llevó al kilómetro seis con un parcial de 38.35 y con sensaciones algo peores de lo esperado.
Cortesía de Vistor29, el paso por la Vall


Desde este punto kilométrico se inicia un tramo bastante más corredor que nos ha de llevar hasta la Vall de Almonacid, allá por el kilómetro once. Se trata de un tramo más corredor, sí, pero con ciertos puntos con dificultades para hacerlo de manera cómoda, en especial el tramo anterior al de la entrada en el pueblo. En cualquier caso, y la vista de que las sensaciones en el primer ascenso no habían sido del todo buenas, intenté tomarme este tramo con cierta prudencia e ir reservando fuerzas dentro de lo posible porque todavía nos quedaba mucha tela que cortar. Por ello, incrustado en un grupo que me resultaba razonablemente cómodo, fui devorando este tramo hasta llegar al pueblo donde, por cierto, me pareció que había más ambiente que otros años. Muchos ánimos de la gente, que nunca son suficientemente agradecidos por los que vamos corriendo pero que es cierto que estimulan muchísimo para seguir adelante, y primera parada para avituallarme aunque optase solamente por beber un poco de agua y algo más de isotónica porque con el botellín creía tener suficiente hasta la Cueva del Estuco. Como resumen de este tramo puedo decir que los cinco kilómetros que van del 6 al 11 los acabé en 33.15 para un parcial al kilómetro once de 1.11.50.
Nada más salir del pueblo se inicia la segunda ascensión del día, el Alto de Bellido. Vuelvo a apropiarme en este punto de la definición que del tramo hasta el kilómetro 16 hace la organización que dice lo siguiente: "Un poco después del kilómetro 11 comienza la subida al Bellido. Por una senda recuperada para la edición de 2009, se ascienden trescientos cincuenta metros en tres kilómetros y medio. Una vez arriba la vista es impresionante con los montes de Espadan a la izquierda y el valle del Palancia y la sierra Calderona a la derecha. Después entramos en una senda que va cresteando y nos llevará al camino de Almedijar a Espadán". Nuevamente creo poder decir que la descripción se ajusta a la realidad y se trata de un tramo complicado porque mezclamos en él la dureza propia de la subida con ese cambio de ritmo necesario después de una primera parte bastante más corredora. Afortunadamente han mantenido el recorrido del 2009, muchísimo más bonito que el del 2008.Por mi parte, al salir del pueblo me encontré con David, amigo de Albentosa, con el que ya compartí la primera mitad de la MiM de este año, y que había salido a "rodar" un rato largo y se me unió para hacerme compañía (gracias por todo compañero). Así pues con la agradable noticia de tener alguien con quien ir compartiendo sensaciones fui desgranando este tramo de la mejor manera posible y con buenas noticias por cuanto el track que llevaba de referencia y me decía que iba por delante con cierta holgura respecto al año anterior. Y así finalmente alcanzamos el Kilómetro dieciséis con un parcial en este tercer tramo de 45.55 para un total acumulado de 1.57.45.
Hacia la Cueva del Estuco, con un espontáneo
de nombre David, preparándome el gel
En este punto ya empiezas a plantearse el paso por la media maratón, cercana al paso por la Cueva del Estuco. Apropiándome de nuevo de la descripción de la organización, "es un tramo de continua y suave subida. Se sigue subiendo de manera suave hasta el kilómetro dieciocho y medio, donde comienza el descenso del barranco Malo. Se trata de una bajada, junto al lecho, por una senda que tiene en algunos momentos un gran desnivel y cierto riesgo de caídas, a la vez es un lugar precioso. Por una senda, entre el bosque, llegaremos al Barranco de Aguas Negras y desde allí comienza la subida a Espadán". A medida que íbamos aproximándonos a la Cueva del Estuco la moral iba subiendo porque veía que la ganancia de tiempo respecto al año anterior era más o menos la que me había marcado como objetivo. Con esas fuerzas extra que siempre da ver buenos resultados di buena cuenta del tramo a pesar de algún sobresalto en el tramo del Barranco Malo en forma de resbalones varios, y al llegar al avituallamiento, el parcial de mi Garmin hablaba de 2.34, un cuarto de hora por delante a lo conseguido el año anterior, algo que como ya he comentado entraba dentro de mis cálculos iniciales. Breve parada que aproveché para tomarme mi primer gel del día y desde aquí tocaba acabar el ascenso hasta el Pico Espadán. Debo reconocer que la sensación con respecto al año anterior no fue igual de buena durante el ascenso pero en cualquier caso creo que tampoco fue del todo mal así que antes de lo esperado estábamos pisando la alfombra de control de paso por el pico y con una buena noticia, la recuperación de buenas sensaciones en el tramo final de subida, imagino que en parte por los efectos del gel tomado minutos antes. Bien, el caso es que arriba en el pico transité en aproximadamente 3.10 lo que me daba un margen en el entorno de las dos horas para completar el recorrido hasta Segorbe en tiempos esperados, que debo decir que estaban en torno a 5.15.
Y esta, en plena bajada del pico,
cortesía de Jordi, de la Vilavella
A partir de este momento se inicia lo que yo llamo la segunda carrera del día, que nada tiene que ver con lo anterior. Estamos ante una segunda parte corredora salvo algún tramo concreto y que iba a dejarme claro si el entrenamiento daba resultados en este tipo de tramos. Y con esa intención iniciamos el descenso, con un primer tramo, corto, bastante peligroso donde me dio alcance la que a la postre sería tercera mujer absoluta y primera veterana, unos segundos por delante de mi en meta. Alcanzado el siguiente avituallamiento, breve parada a rellenar el botellín y a seguir hacia abajo a ritmos controlados que hasta el kilómetro treinta eran de entre algo menos de cinco minutos el kilómetro y seis el kilómetro según fuera la dificultad del suelo que pisábamos y los "tapones" que pudiésemos encontrar (porque a diferencia del año pasado en este tramo de bajada iba pasando a más gente de la que me pasaba a mí), siempre tratando de no reventar demasiado pronto. Tirando mano de la organización, "Estamos en el tramo más cómodo de la carrera. Son más de ocho kilómetros de descenso, en algunos momentos muy pronunciado, como en el camino que nos lleva a la senda de Almanzor y otros más suaves dentro de esta senda. El recorrido por dentro del barranco de Almanzor es especialmente hermoso". Y así llegamos al kilómetro treinta, por el que transito ligeramente por debajo de las cuatro horas pero con el cuerpo empezando a avisar de que las cosas hasta el final no iban a suponer un camino de rosas porque las pierna empezaban a dar síntomas de cansancio y algo más. Por todo ello, llegado a Almedíjar decidí dar buena cuenta de un segundo gel y, rápidamente iniciar el tramo final de la carrera. Este tramo, en palabras de la organización, "se trata de un tramo en el que pasaremos por Castellnovo, km 37, justo por debajo de su torre. En el kilómetro 35 subimos una de las últimas dificultades de la carrera, se trata sólo de medio kilómetro de ascensión por una senda entre los árboles. Después de esto ya sólo quedará ascender en el km 40 una rampa de 500mts. Con ello habremos completado la carrera y estaremos dentro de la pista de atletismo de la Ciudad deportiva de Segorbe". Dicho así parece sencillo. De hecho es un tramo cuya dificultad estriba únicamente en las fuerzas que te queden. Por ello a mí se me hizo extremadamente dificultoso. 
Algo cascado sí que llegué...
pero satisfecho por lo conseguido
En este punto de la carrera, especialmente desde Castellnovo las piernas iban diciendo de manera continua "basta" y la cabeza poco a poco también iba cediendo en las fuerzas que debía darle al cuerpo. No obstante, sacando fuerzas de donde no las había, y sufriendo mucho, especialmente en los tramos de bajada pronunciada que hay en esta parte del recorrido fui apurando los kilómetros hasta dar con la carretera que en menos de un kilómetro nos dejaba a la entrada de la pista de atletismo donde un pequeño esfuerzo final me llevó a meta en un tiempo oficial de 5.18.19, cuatro segundos menos reales según la clasificación oficial, que me ubica en el puesto 153, el 57 de la categoría de Veteranos A, y una gran satisfacción por el tiempo conseguido a pesar de que de haber podido apretar un poco más en el tramo final el tiempo podría haber estado muy cerca de las 5.10. A partir de este momento pues a dar buena cuenta del avituallamiento dispuesto por la organización, con Nocilla, bocata de atún, sandwich de jamón y queso y algún pastelito dulce, y rápidamente, como buen anfitrión, salida hacia casa que los invitados esperaban para comer (aunque al final comieron sin mí con permiso por mi parte). Breve charla con Wushi que rondó las cinco horas y poco más.
En fin, balance positivo a pesar del sufrimiento final (quizá también por eso) y agradecer a la organización y voluntarios el esfuerzo empeñado para hacernos disfrutar de una buena mañana de montaña. No quiero acabar la crónica sin felicitar a todos los participantes, ganadores, finishers y también a aquellos que no lograron acabar por intentarlo, y especialmente a Silvia, primera de las mujeres.... pedazo de carrerón y de tiempo que se ha marcado.
Pues eso, no sé si las crónicas montañeras se ceñirán hasta final de año a la carrera de Serra, con la idea de salir a rodarla y conocerla para otros años, o habrá algún añadido más, también con la idea de hacer alguna salida larga más que de disputarla (apuntad Xàtiva), pero lo que sí que es cierto que desde este momento el objetivo primero es disputar, acabar y, si es posible, en un tiempo decente, sobre las 3.30, el Maratón de Castellón.
De momento os dejo enlaces a los datos del Garmin y al Wikiloc referidos a mi Maratón de Espadán 2010 por si os sirve de algo. 







7 comentarios:

Miguel dijo...

....punto y seguido Rober

....y seguirte tambien costará bastante dentro de poco....JARRRRLL....5:18, peasso de rebaja de tiempo, enhorabuena!!

Nos vemos en la senda negra!!

Tinyo dijo...

Gracias Miguel por la visita y por los ánimos. Te confieso que fui todo el rato con tu track del 2009 que me sirvió perfectamente para el objetivo marcado. Lástima del bajón en los kilómetros finales porque ya soñaba con algo cercano al 5.10 pero bueno, así al año que viene tendremos margen para mejorar.
Saludos y, claro, la senda negra nos verá sufrir por las calles de Castellón

LoscaminosdeBilbo dijo...

Felicidades Roberto por la carrera, estas hecho un crack, admiro tu fortaleza mental,con carreras tan duras

Saludos

Tinyo dijo...

Vicente, gracias por la visita y por elogios pero tampoco exageremos que lo mío me cuesta domar a mi cabeza. Ya veo que sigues adelante con los entrenes. A ver si podemos coincidir en alguno. Un abrazo

Irene dijo...

Enhorabuena Rober!!! Carrerón por Espadán!! Mucha suerte para el domingo por la Media!!

Tinyo dijo...

Gracias Irene!!!!
La verdad es que me tocó sufrir bastante por esa Sierra de Espadán pero al final mereció la pena.
¿La Media?. Ufffff, quina perea!!!!. Saldré a rodar "tranquilo" a ver cómo van las sensaciones que la MCS ya está ahí.
Besos

Anónimo dijo...

Enhorabuena por tu carrera. No he podido evitar visitar tu blog después de leer en el foro de carreres de muntanya que habías terminado en 5h18', como yo. No nos conocemos pero eso son las coincidencias de la vida.
Un saludo.
MI crónica en http://villenerojm.blogspot.com