lunes, 8 de noviembre de 2010

Mitja Marató Castelló. Empiezan las dudas

Cartel de la prueba
Después de la paliza del domingo pasado por tierras de la Sierra Espadán la idea para este fin de semana pasaba por un "agradable" paseo por las calles de mi ciudad, Castellón, en forma de Media Maratón, distancia que iba a afrontar por segunda vez en mi vida después de la experiencia, agradablemente favorable, de marzo de este mismo año por tierras valencianas, más concretamente en Moncada. La idea inicial no iba más allá de aprovechar la misma para hacer una rodada "larga" por asfalto que me fuese colocando en el sitio de cara a la ya inminente Marató Ciutat de Castelló, aventura en la que, sin saber el cómo ni el porqué, ando embarcado (y debo confesar que al final de todo con mucha ilusión por poder acabar la misma y en el mejor tiempo posible).
La semana había sido bastante provechosa a nivel de entrenamientos todo y el lógico cansancio acumulado por tierras de Espadán. Llegado el viernes, día de descanso, las sensaciones eran muy positivas y poco a poco el cansancio parecía haber dejado paso a las ganas por seguir adelante con el plan establecido. Debo confesar que a pesar de que la idea de salir con tranquilidad seguía prevaleciendo, cada vez tomaba más fuerza la posibilidad de salir a forzar un poco la máquina porque, pensaba una para sus adentros, no siempre se tiene la posibilidad de correr por las calles que han sido testigo privilegiado de tu devenir por la vida y que, por motivos obvios, hace tiempo que han dejado de verme transitar por ellas con la frecuencia que a uno le gustaría. Si le añadimos a ello la presencia de Mónica y Leyre por esas calles, así como la de mis padres, pues todo ese cocktail era una invitación demasiado poderosa a olvidarme de la idea inicial y lanzarme a darlo todo. Sin embargo al final la razón se imponía al corazón y en la salida, a la espera de empezar la aventura, la idea era de la tomármelo con relativa calma, a intentar bajar de 1.40.
Pero antes de centrarme en la carrera no puedo pasar por alto la recogida de dorsales, el día antes en pleno centro de Castellón, donde pude departir con algún que otro conocido y disfrutar de paso mucho tiempo después de un agradable y familiar paseo por el centro de la ciudad. Y en esto llegó el domingo y como la línea de salida estaba a apenas cinco minutos andando de casa esta vez no fue necesario ni el madrugón de rigor ni el coche. A las 9.30 salía de casa y tras un breve trote, inicio de un calentamiento bastante decente, me presenté en la zona de salida donde el ambiente ya era importante. No podemos obviar que alrededor de 1200 valientes formábamos parte de aquello y eso siempre da un ambiente extraordinario. Por los alrededores de la salida coincidí con bastante gente de la habitual de la montaña y con otros conocidos no tan habituales de la misma pero más habituados al asfalto, mi bien odiada Senda Negra. Llegado el momento de la salida, me ubiqué en una posición adecuada para la misma tratando siempre de no ser un estorbo para las locomotoras que por allí se presentaban pero tampoco ser víctima de algún que otro "despistado" que se coloca donde no debe con evidente riesgo de provocar algún incidente. Andaba por allí con Teo y Takito conversando de asuntos relacionados con esta y otras carreras y tratando de olvidar el lógico nerviosismo que me invadía ante lo casi desconocido.
Primeros Kilómetros
pasando por el Parque de Rafalafena
Por fin, a la hora prevista se daba la salida y como siempre ocurre nos lanzábamos como posesos a devorar kilómetros, esta vez con la única señalización de seguir a la marabunta y de una línea azul que se iba a convertir en compañera fiel durante las siguientes dos horas. Como suele ocurrir los primeros metros iba algo más rápido de lo pretendido pero bueno, al final, entre adelantamientos y "tapones" que iban frenando el ritmo enseguida entré en una buena dinámica que esperaba me llevase a conseguir el objetivo final anteriormente descrito. Se me hace difícil describir los acontecimientos por cuanto todo se reduce a coger un ritmo y tratar de mantenerlo lo más y mejor posible durante los 21 kilómetros de la prueba. Debo decir, eso sí, que durante la primera mitad de la carrera las sensaciones fueron más que positivas en todos los aspectos: ritmo de carrera, regularidad, sensaciones físicas y psicológicas eran muy buenos. El parcial de paso por kilómetro es la que sigue hasta el kilómetro diez que transité en 45.27
4.29, 4.28, 4.38, 4.29, 4.38, 4.40, 4.37, 4.27, 4.28, 4.33
Y en esa línea seguían las cosas al paso por la primera vuelta donde según mis referencias iba por debajo de los 49 minutos algo que parecía encaminarme adecuadamente hacia ese objetivo de estar por debajo de los cien minutos. El inicio de la segunda vuelta fue bueno también; de hecho en los dos siguientes kilómetros el ritmo siguió siendo similar al de la primera vuelta aunque una quizás mal entendida prudencia me hiciera bajar ligeramente el mismo.
Y en esas andábamos cuando de pronto una ligera molestia en la parte posterior de la pierna, no sé si llamarlo pinchazo o no, llegó como surgida de la nada y a partir de ahí, el principio del fin. Mi primera reacción a la misma fue pensar en clave de futuro (Media de Valencia Y Maratón de Castellón) y bajar el ritmo de manera inmediata. De hecho a partir de este momento incluso opté por parar y caminar de manera muy puntual pero en varias ocasiones algo que se refleja claramente en los parciales. La verdad es que pasados cinco minutos del susto las molestias se habían convertido en un pequeño dolor que, creo, no eran más que fruto del cansancio que empezaba a acumular y que se unía a la paliza de Espadán pero mentalmente fue demasiado para mi todavía débil cabeza y las dudas fueron compañía hasta el final. Con este escenario era lógico que bajase el ritmo, más todavía si cada vez que intentaba retomar ritmos correctos me costaba un mundo encontrar ese plus (de motivación diría yo) para hacerlo. En fin, el caso es que desde ese momento del kilómetro 13 donde iba pisando los talones al inefable Takito y donde el objetivo del 1.40 era algo que estaba "superado" hasta el final la carrera se convirtió en una batalla que libraba mi cabeza consigo mismo para tratar de superar el trago y seguir adelante. Evidentemente mi cabeza no pudo con todo y al final, con más fuerzas de las que parece desprenderse del relato y con cierta desazón por mi parte, cruzaba la meta en 1.42.12, mejorando levemente mi registro anterior en la distancia pero decepcionado a pesar de ello. Creedme cuando os digo que resultó muy duro ver cómo en la segunda mitad me pasaba todo el mundo, precisamente cuando pensaba que iba a empezar a remontar posiciones. En fin, los parciales desde el kilómetro 10 hasta el 21 los tenéis aquí:
4.40, 4.44, 5.05, 5.17, 5.12, 5.38, 4.49, 4.51, 5.02, 4.57, 5.04
¿Conclusiones?. Pues la lógica decepción inicial ha dejado paso a una sensación de rabia por lo ocurrido y que creo que me hará más fuerte de cara a la Media de Valencia y, por supuesto, de cara a la Maratón de Castellón. En estos momentos no hay rastro de las molestias de ayer y mi estado físico es más que bueno así que desde ya mismo me pongo manos a la obra para preparar a conciencia estos retos en lo poco que queda hasta llegar a ellos. Las dudas siguen ahí pero seguro que acabarán derrotadas y los objetivos iniciales tanto para la Media de Valencia como para la MCS los mantengo si bien me vais a permitir que no los haga públicos de momento.
Poco más que añadir que no sea felicitar a todos los que me acompañaron en este paseo por esa alameda oscura con raya azul en que se convirtieron ayer las calles de Castellón y emplazarme a una nueva aventura que, mucho más temprano que tarde, deberá relatar en este foro. Aunque no tiene tanto sentido como en las carreras de montaña, os dejo el habitual enlace al Garmin (en wikiloc el perfil se desvirtúa tremendamente).


Por cierto, Takito me preguntaba ayer el porqué del título del blog. Es muy sencillo; una parte importante de mi infancia nada sentimentalmente ligada a un pueblo, de nombre Molina de Aragón, atravesado de parte a parte por "La Alameda". Si a ello le añadimos aquello de "Sigan ustedes sabiendo que mucho más temprano que tarde se abrirán las grandes alamedas por donde pase (que no pasee) el hombre libre para construir una sociedad mejor" (versión libre de las palabras de Allende), queda explicado el título elegido para definir este espacio de expresión de mis viviencias.

6 comentarios:

DIEGO dijo...

Roberto estas muy fuerte, pero te estas exprimiendo, sigue entrenando con cabeza y veras que pronto cumples con tus metas, y recuerda esto: para que alguien llegue el primero a meta, algunos tenemos que llegar los últimos.
Un abrazo campeón

Tinyo dijo...

Gracias amigo, tú sí que estás hecho todo un campeón. Pero no creas que me obsesiono con todo esto, los resultados de verdad llegarán y si no es así pues a volver a "disfrutar" como antes, xino-xano.
Besos a Anna

sanmi6619 dijo...

DEspeja esas dudas campeon y disfruta de tu odiada "senda negra",ya veras como todo sale perfecto, y a seguir fuertes que en Mayo hay que prepararla gorda.
Suerte campeon.

Tinyo dijo...

Hombre, qué agradable sorpresa Paco. Las dudas ya están despejadas y los ánimos arriba aunque la "odiada" atormenta algo. No te preocupes que en mayo la montamos.
Saludos

Miguel dijo...

Trankiiiii Rober!!
Lo que pasa es que estas muy fuerte Kbroncete y despues de una magnifica maratón de Espadan te has querido tomar de postre una media de asfalto.....y lo has logrado con un buen tiempo, sin ninguna duda, vas por el buen camino hacia el 42k de Cs.

Un abrazo

Tinyo dijo...

Gracias Miguel. La verdad es que cada día que pasa tengo más claro que esa sobredosis de Espadán influyó más de lo que pensaba en la Media. De todas formas eso del asfalto es otro mundo, ¡y vaya mundo!. Animos en la preparación de la MCS y, claro que sí, ¡podemos!