lunes, 12 de julio de 2010

XII Marxa al Bartolo, recobrando sensaciones (11/07/2010)

Esta vez la semana había sido más que tranquila. Después de los avisos de Moró, Orpesa y Benassal, y a pesar de que para el domingo tocaba dar el do de pecho por la Sierra del Desert de les Palmes, había llegado a la conclusión de que tocaba bajar un poquito el ritmo entre semana para tratar de recuperar frescura en las piernas. Con esta premisa la semana se traduce en bastante trabajo de gimnasio y una rodada de 80 minutos muy suave junto con un par de salidas de 30 minutos a ritmo creciente y exigente.
Con este bagaje el sábado por la tarde nos dirigimos Mónica y yo a cumplir el trámite de recogida de dorsales y chip, esta vez adelantada al día antes. En el momento de llegar por allí andaban dos de los protagonistas de la carrera, Takito y Ggroc (y su duelo) junto con Julia con los que después de recoger el dorsal compartimos una horchata y, cómo no, vivencias de las carreras que vamos desgranando semana a semana.
Por una vez tocaba madrugar pero no coger coche. Esa es una de las grandes ventajas de correr "en casa". Por ello a pesar de que la salida era a las 7.00 el despertador sonó a las 6.00 y enseguida, con todo preparado la noche antes, estaba camino de la salida en Benicassim. De camino vamos trotando para iniciar el calentamiento y unos veinte minutos antes de la salida estamos por allí, nuevamente compartiendo vivencias con diferentes compañeros, Ggroc, Takito y Julia de nuevo, Ferrato que anda por allí aunque no es de la partida, Miguel e Irene (cuanto tiempo, y que solamente salen a rodar, menos mal), Diego y Ana, y así hasta los 450 que aproximadamente debemos ser de la partida. Polémicas al margen creo que los de la MiM sí que debería plantearse la política de precios porque el descenso de participantes en las últimas ediciones es más que significativo. En cualquier caso, este "escaso" número de corredores acaba por ser una ventaja a la hora de afrontar la carrera porque con ello se evitan los tan indeseados tapones que, en lo que a mí respecta, en esta ocasión fueron ninguno.
Después de un pequeño incidente con un coche que estaba donde no debía y que retrasa un poco la salida, como siempre ocurre se da la misma y a correr. Esta vez el objetivo estaba muy claro; aunque me hubiera gustado poder aspirar a más, las últimas experiencias por esas carreras de Dios me obligaban a ser cauto y estar en las tres horas era mi objetivo (bueno, en las 2.59.59). Pese a ello decido ser ambicioso en la salida y sabiendo que Ggroc va fuerte y a por marcón me pego a él en la salida y me marco como primera meta aguantarle tanto como sea posible. Esta vez salimos con cierta calma y enseguida veo que el ritmo de salida me hace encontrarme cómodo en estos primeros tramos con esa primera subida hasta las antenas y el posterior tramo corredor que nos ha de llevar hasta la carretera del Desierto para iniciar la subida hasta el Bartolo. Los tres primeros Km se saldan con un ritmo medio de 5.30 que, con todo, significa haber salido a un ritmo superior al inicialmente previsto y, sobre todo, con buenas sensaciones.

A partir de aquí se inicia la subida propiamente dicha, inicialmente por senda, luego por pista y después nuevamente por senda. Esta subida nos debe llevar hasta el monasterio, donde se encuentra el primer avituallamiento. Todavía sigo pegado a Rober pero al poco, cuando la pista empieza a empinarse algo más, decido bajar un poco el acelerador y desde este momento hasta el monasterio lo llevaré siempre en torno a 30 segundos por delante. Con todo puedo observar como Ferrato, que ha salido a rodar, aprovecha para hacerle de liebre. Pese a todo veo como sin marcar un ritmo asfixiante para mí sigo manteniendo el objetivo a la vista. Y así, sin pausa pero con prisas, fuimos dando cuenta de este primer tramo de subida hasta el Monasterio que alcanzo con Ayacucho que poco antes me había dado alcance y a escasos metros de mi referencia para esta carrera. Hasta este punto todo iba mejor de lo previsto y las piernas parecían ir mejor que en las últimas carreras pero las dudas seguían estando ahí.
Después de un breve avituallamiento seguimos adelante con la perspectiva de enfrentarnos al tramo que en los dos años anteriores, especialmente el último, peor se me había dado. Así, después de un primer repecho que nos lleva a la senda que desembocará en la pista pasando por encima de la Bartola, lugar donde rebaso a Berto que anda algo tocado, afrontamos este tramo más corredor, el último hasta el Bartolo con la intención de no quemarme demasiado y llegar con fuerzas a ese tramo decisivo. Dicho y hecho, casi sin darme cuenta me planto en la pista de subida y también de manera inmediata estoy abandonando ésta y preparándome para afrontar el tramo de cresteo hasta la cruz. Empiezo este tramo con cierta prudencia, quizás más de la cuenta y aún así voy adelantando algún que otro corredor. Al final, cuando debemos llevar la mitad del tramo cubierta decido que es el momento de dar una vuelta de tuerca y apretar el ritmo. Desgraciadamente es en este momento cuando, a rebufo de tres corredores a los que intentaba pasar pierdo un poco la orientación y, tras la estela de aquéllos, acabo perdido sin saber cómo seguir. Con el lógico mosqueo por ello trato de guardar la calma y centrarme en encontrar la ruta de nuevo. Afortunadamente no tardo demasiado en ver otro corredor que va por otra dirección y en desandar lo incorrectamente andado. Con todo la broma se puede cuantificar en un par de minutos, quizá tres y, sobre todo, por lo que tiene de novedad para la carrera, perder la referencia visual de Rober, que hasta la fecha había sido un poco el faro al que me dirigía y que desde este mismo momento desaparece hasta meta. Como no hay mal que por bien no venga, consigo unirme a un veterano corredor del club MiM que lleva un buen ritmo en este tramo más corredor de las crestas y junto con él llego hasta la cruz donde se halla el segundo avituallamiento. Aquí toca hidratarse bien y comer algo pero sin perder más tiempo del debido. Rápidamente abandono el avituallamiento y de inmediato paso por la alfombra de control en un tiempo de 1.32.42, es decir, la friolera de 27 minutos menos que el año anterior. A la vista de este resultado, teniendo en cuenta que ya había rebasado el tramo que más me preocupaba, el objetivo de las tres horas lo veo como algo más que factible (no diré fácil porque nunca lo es) e incluso empiezo a pensar en estar en el 2.50. Aprovecho la subida al repetidor para dar buena cuenta de un gel que, espero, me dará energía adicional para afrontar esta segunda mitad mucho más corredora y, cambiando el chip me dispongo a afrontar la parte corredora de la carrera. Llegados al repetidor inicio el tramo de bajada hasta la Font Tallà sin querer empezar a cara de perro así que poco a poco trato de encontrar las sensaciones necesarias para afrontar este largo (más de lo que parece) tramo de descenso. Con esta idea voy poco a poco incrementando el ritmo y cuando se inicia el largo tramo de descenso, después de un corto tramo de sube y baja, me pongo a 4.30 aproximadamente dispuesto a mantener ese ritmo y no quemarme en el intento. Al poco rato me encuentro con Ferrato que ha parado un poco antes dejando irse a Rober y que se me une siguiendo con su entreno. Gracias campeón!!! Este tramo de compañía, sin que supusiese incrementar el ritmo, sí que me permitió hacerlo mucho más llevadero y, de esta manera, sin desgaste psicológico me planto en el tramo de asfalto previo al tercer control que hago con calma trotando a ratos y andando en otros. Breve parada en el control, reavituallamiento líquido, a llenar el botellín y rapidito a seguir.

Salgo del control con un trote bastante bueno como se pude ver en la foto que incorporo por obra y gracia de Ximo, Buscamurs, que anda por allí y así me mantengo en el de senda que nos acerca a Les Agulles. El breve, aunque a estas alturas durillo tramo de subida lo paso con buen ritmo aunque un pequeño tapón me hace perder algo de tiempo ya casi arriba. En este punto, acabados ya los tramos de subida sigo manteniéndome sorprendentemente fresco y sigo pensando en ese 2.50 como objetivo alcanzable. Sin embargo todavía queda esa aparentemente interminable bajada técnica de las Agujas y después un par de Km en los que la cabeza tendrá mucho que decir. Durante la bajada tengo la suerte de no encontrarme a casi nadie que me "moleste" y eso me permite llevar mi ritmo, mejor o peor, pero el mío. Pequeño susto que no llega a mayores de casualidad en forma de traspiés y en el momento en el que dejamos la senda para afrontar, ahora sí, la parte final, decido marcar un ritmo suave, en torno a 5.30 con el único objetivo de llegar sin parar hasta el final y hacerlo por debajo de 2.50.

Con bastante menos ambiente que otros años afronto el tramo del paseo marítimo entre el Voramar y la Almadraba y allí a pocos metros de meta me esperan Mónica y Leyre a la que cojo en brazos para que haga la entrada triunfal con su padre (algo que casi me deja sin aliento). Os juro que aunque la foto no parezca decir eso, hasta un poco antes de la foto la niña iba en brazos. Al final el tiempo, mejor de lo esperado, 2.49.05 y con la agradable sorpresa de quedarme con la sensación de que a poco que hubiera apretado en algún tramo concreto y sin ese par de minutos perdidos en las crestas el tiempo hubiera podido estar muy próximo a las 2.40. De todas formas, teniendo en cuenta la mejor marca que tenía en esta carrera, 3.42 de los años 2008 y 2009, pues creo que es para sentirse satisfecho.
Os dejo enlace, como viene siendo costumbre, a los datos del cacharro que, ya os anticipo, me marca 22.93 Km y un D+ de 926 m, desnivel que en el wikiloc se aproxima a los mil metros. Os dejo también el enlace al wikiloc.



Después de la carrera como siempre la xarraeta de rigor, esta vez más larga de lo común porque aprovecho la presencia de las niñas por meta para no salir tan disparado hacia casa. Por allí andan Takito, feliz como un niño con zapatos nuevos por ganar el duelo a Ggroc, contento con sus 2.40. También, como no, Irene y Miguel que con su rodada si me descuido acaban pasándome como aviones (2.52). Ferrato después de su rodada, Ximo Buscamurs que ya ha bajado de la Font Tallà, Yo Tafol inmenso con sus 2.13, Diego y Ana que llegan al rato, Julia, ............
Como novedad comida en casa de Raccca e Irene en muy buena compañía: Ferrato, Karmele y Pascual, Albert, The Finisher recien aterrizado de su debut en un triatlon, y Alicia y, claro, Mónica y yo mismo, dando buena cuenta de las viandas, paellita incluida que por allí van saliendo. Velada muy agradable con el MontBlanc de tema estrella y uno que se va de allí con los dientes largos por no ser de la partida este año. Karmele de buena gana me iba a "obligarte" a llegar a meta y entrar contigo pero tú puedes seguro. En fin, que habrá que repetir más temprano que tarde.
En fin, con salida nocturna preparada para este miércoles, nos despedimos de la gente y a casa a tratar de descansar un poquito antes del futbol, tema obligado ayer y que acabó, a Dios gracias que no al árbitro, como todos sabeis..... CAMPEONES.
Y para el fin de semana una que debuta, Morella.




3 comentarios:

DIEGO dijo...

Muy bonita la crónica, estas muy fuerte chaval y eso se nota en los tiempos de carrera, ya te dije que te ibas a salir y no me he equivocado. Ahora vas y lo kaskas

tinyo dijo...

Tienes razón. Me dijiste lo que me dijiste y yo no te creí, jajaja.
En serio, iba yo con muchas dudas creo que fundadas pero la carrera no fue del todo mal.

Alex dijo...

He recuperado una 'vieja' costumbre de buscar en tus experiencias mis próximas carreras.
¡A ver cuando vuelves a disputar (y a contar) otra carrera!