lunes, 29 de agosto de 2011

IV Carrera de Montaña Sus Scrofa Mosqueruela

Cartel de la IV Edición
Con una semana de retraso en relación a las tres ediciones anteriores tocaba cumplir con la tradición que marca que esta carrera es cita obligatoria para ese club fantasma de nombre "Albentosa a Pie" en el que nos integramos todos aquellos que, oriundos o veraneantes, solemos quedar para correr por los montes y carreteras de Albentosa. Y es que desde 2008, primera edición de la carrera, siempre ha habido representación del pueblo en la misma, no siempre tan numerosa como quisiéramos pero representación al fin y al cabo. Así este año nos juntamos tres locos dispuestos a madrugar para dar buena cuenta de los 32 kilómetros de bonito recorrido que como cada año prepara la gente de Mosqueruela. Dicho y hecho, a las 06.20 en la plaza del pueblo nos juntamos Pepe, David y yo mismo para encaminar nuestro destino a las montañas de Albentosa. A destacar que después de la cuarta edición todavía somos dos los que podemos decir en alto que hemos formado parte de todas las ediciones, quien esto suscribe y el mencionado David. Han sido cuatro ediciones diferentes en nuestros planteamientos pero todas ellas satisfactorias y con muy buena nota para la organización a pesar de algún que otro incidente en forma de  esguinces, pérdidas por la montaña, calor, alguna caída y todo eso que hace de la montaña algo tan atractivo.
Sus Scrofa, o sea, jabalí
Como el jabalí de la imagen afrontaba esta edición, con la firme intención de no perturbar más de lo necesario las dos semanas de descanso en las que me encuentro y dispuesto a dar buena cuenta del recorrido con la máxima tranquilidad y mayoritariamente de "paseo". Y no se puede decir que en parte no fuera así pero al final también es cierto que llegué bastante antes de lo inicialmente previsto. Llegados a Mosqueruela cumplimos con el trámite de la recogida de dorsales, el cafetito de rigor y al coche a acabar de prepararnos. Esta vez, y a pesar del frío de esas horas, el calentamiento quedó casi en el olvido (tampoco era necesario). Llegamos a la línea de salida con el tiempo justo para saludar a Ximo Buscamurs, Teo, Wushi, y Sonieta y para rendir un nuevo y emotivo homenaje a Irene que también fue de la partida en alguna edición anterior. 

Perfil de la carrera
Y enseguida se dio la salida que nos colocó en la tesitura de un trote ligero por las calles del pueblo, tal y como ya ocurrió en la edición anterior, para apenas setecientos metros después enlazar con el recorrido tradicional y empezar a subir primero hasta el Mas de Gil, pequeño respiro y, nuevamente, subida hasta la Torre del Pinar Ciego. Todo este tramo con mucha calma a pesar de que las condiciones meteorológicas invitaban a forzar la marcha. Así me planté en el control del kilómetro siete en 1.03 aproximadamente. En este punto Pepe había desaparecido ya de mi campo visual hacía mucho tiempo (al final su registro fue un importante 3.25) y David iba mucho más cerca pero también por delante. Desde aquí, como se observa en la imagen de arriba, largo descenso hasta el Control de la Cucharera, inicialmente por pista para enseguida pasar a senda por un bonito terreno entre bosques y con una temperatura más que agradable. Todo este tramo lo hago al trote a ritmos cercanos a los seis minutos el kilómetro sin forzar para nada y tratando de disfrutar de una buena rodada en un entorno privilegiado y, sobre todo, de evitar traspiés como el del año pasado que fue en esta zona. Así en poco más de dos horas llego a la Cucharera después de un último kilómetro en el que me doy un respiro y vuelvo a caminar. Breve avituallamiento, aprovechando para rellenar el botellín y a afrontar la pequeña pero intensa subida posterior que hago al ritmo de un trío de corredor@s que andan por delante y a los que dejo atrás poco antes de iniciar la subida de la Loma de la Higuera que es un tramo de subida que tradicionalmente me ha ido bien. No es una subida demasiado dura ni demasiado larga pero entre unas cosas y otras se puede atragantar algo que no ocurre y en este tramo de subida, caminando a buen ritmo, adelanto a más corredores y me doy el gustazo de trotar tranquilo el último tramo de subida, más bien falso llano, que antecede a una nueva bajada que nos llevará al avituallamiento de Las Truchas.
Mapa de la carrera
Nos estamos aproximando al Control Cuatro del mapa; una vez finalizada la subida llegar a Las Truchas se traduce en una corta bajada, la más técnica seguramente del recorrido que nos llevará a otro tramo de pista, muy cómodo para alcanzar el Control de Avituallamiento. Parada algo más larga que la anterior, nuevamente recargo el botellín, y después de un breve intercambio de impresiones con los "rivales" me lanzo con buena determinación a dar buena cuenta de la última subida importante del día, prácticamente tres kilómetros, mayoritariamente por pista, salvo el último tramo y que sin ser muy dura si que se hace exigente porque la distancia recorrida anteriormente ya se empieza a notar. Sorprendentemente y con mucha alegría me encuentro muy cómodo durante toda la subida, sin forzar demasiado, sí, pero más cómodo de lo esperado. De hecho hablamos de tres kilómetros con una pendiente media del 8% que me quito de encima a una media de diez minutos el kilómetro, siempre andando y con buenas sensaciones. De hecho es un tramo en el que adelanto alguna posición antes de llegar al avituallamiento líquido que marca el final de la ascensión. Breve parada en el mismo y adelante que queda poco pero entramos en la parte más áspera del recorrido, especialmente si el calor hubiera apretado.
Desde este momento me marco los dos kilómetros más rápidos de la carrera a pesar de que el terreno por el Campo de Tiro enseguida se hace difícil para correr cómodo, con mucha planta y sin senda por la que transitar. Ciertamente cómodo enseguida diviso a lo lejos a David que parece ir justo de fuerzas. Así, nada más pasar el último avituallamiento, en la breve subida que lo sigue le doy alcance y decido no seguir con la progresión y hacer los pocos kilómetros que quedan sin forzar más. Andamos cuando el terreno se empina hacia arriba y trotamos el tramo de bajada que antecede a la última subida a la ermita.A partir de aquí, última bajada y entrada al pueblo en donde, siguiendo el mismo recorrido que el año pasado entramos en la recta final, siempre cuesta arriba y llegamos a meta en 4.16.50 oficiales y el puesto 94, lejos del 3.48 de año anterior pero mejor que los otros dos años.
Resumiendo: buenas sensaciones, ayudado por el ritmo cómodo, y sobre todo buen refuerzo moral de cara a próximas carreras. Parece que poquito a poco voy retomando el pulso a las carreras y que el cuerpo se va reacostumbrando a sufrir y a vencer a la cabeza. Esperemos que así sea y podamos olvidar esta preestival del 2011 que tan malas sensaciones me ha dejado. En fin, agradecer a la organización y voluntarios por permitirnos con su esfuerzo disfrutar de un espléndido día de montaña y, a buen seguro, despedirme hasta la edición del 2012.
Os dejo con los habituales enlaces al Garmin y Wikiloc.



Por cierto, antes de acabar no quisiera hacerlo sin lanzar un abrazo muy fuerte a mi tocayo, Ggroc, convaleciente de su rotura de peroné: ánimo compañero que pronto volverás a estar en las montañas con nosotros. Se te echó de menos por las montañas de Teruel.

martes, 16 de agosto de 2011

Course des Fiances (Arrens-Sallent 06/08/2011)

A la derecha se ve el trofeo que se pone en juego
Muchas y variadas han sido las historias que he podido escuchar o leer sobre aquello que motiva la celebración de esta Carrera y su hermana la Marcha. Poniendo un toque romántico a esta entrada me quedaré con la que asegura que cuando corremos por aquellos parajes pirenaicos lo hacemos en conmemoración de aquél que fue obligado para poder casarse con su amada a recorrer los mismos caminos hasta llegar a Sallent para cargar una saco con cincuenta kilos de sal, bien escaso y muy preciado en aquellas tierras francesas, y volver con el mismo hasta Arrens. Con la perspectiva de haber acabado el recorrido me parece poco creíble pero me gusta. En cualquier caso poco importa porqué se celebra esta carrera si ni siquiera allí han sabido darnos una única versión. Lo que todos foreros que nos dejamos ver por allí después de un largo viaje desde tierras castellonenses (Roberto Ggroc, Eladi, Eva, Jose, Tere y yo mismo, acompañado esta vez por Mónica y Leyre) teníamos claro es que esta edición tenía un sabor muy especial, amargo, ingrato, sí, pero especial porque todos acudíamos allí avisados por dos novios eternos, Miguel e Irene, separados por la tragedia, que eran quienes desde las mismas entradas del foro nos habían animado a descubrir esta carrera. Vaya desde este momento un nuevo y emocionado recuerdo hacia Irene y más palabras de apoyo a Miguel: me consta que en cada uno de nosotros quienes estaban corriendo erais vosotros...
¿La carrera?. Pues la verdad es que apetece poco enrollarse así que seré breve. Muy prontito, con las calles de Sallent abarrotadas de gente que acababa la fiesta, cogimos el autobús que nos dejó en Arrens tras más de dos horas de viaje. Llegar a Arrens, recoger los dorsales, alguna fotito y empezar a correr casi de carrerilla. Iniciada la carrera nos quedaban para calentar veinte kilómetros de subida continuada que nos dejaría en el Col de Peyre Saint Martin a casi 2300 metros de altitud. Allí arriba donde recibimos la calurosa acogida de la gente de la Marcha, habíamos dejado atrás diez kilómetros iniciales de asfalto en su práctica totalidad y otros diez kilómetros ya dentro del Parque Nacional de los Pirineos, estos sí de verdadera maravilla con vistas y paisajes espectaculares. Dentro de estos diez kilómetros reseñable una subida al estilo Alpe d'Huez, con sus revueltas y todo que confabulada con la altitud se hacían duros de verdad.
El reposo del guerrero en pleno casino de Sallent
Por cierto, pedazo foto de la pequeña Leyre
A partir de coronar Peyre Saint Martin, y de entrar en España, pues quince kilómetros más, teóricamente de bajada pero que todavía guardaba la sorpresa de la llegada al Refugio de Respomuso que añadía desnivel positivo al perfil. Después de Respomuso ya tocaba bajar sí, pero con una bajada que a mí se me hizo complicadísima al menos hasta los últimos siete kilómetros donde ya se pudo correr. Y así, tras 05.38.10 que marcó el crono en meta, me presenté en la meta de Sallent, satisfecho y emocionado a la vez.
Una vez acabada la carrera todavía quedaban fuerzas para un penúltimo homenaje a Irene, promovido por Tere desde el cajón (por cierto, enhorabuena a las dos chicas de Castellón por formar parte del podium) y que, una vez más nos puso los pelos de punta a los allí presentes, y un detalle de gran valor humano que nos dejó Martine, ganadora absoluta y que más adelante insertaré en este relato.

Elevation Profile

Y me permitiréis que en el final de esta entrada os haga partícipe de mis pensamientos en el momento de afrontar la recta de llegada. No sé el porqué vino a mi esta música pero sí tengo claro a quien iba dirigida... gracias de nuevo Amiga


viernes, 22 de julio de 2011

Galarleiz 2011; buenas sensaciones

Dos años después tocaba volver a vivir la experiencia de la Galarleiz, carrera que se celebra entre San Pelayo (BU) donde se sitúa la salida y la localidad vizcaína de Zalla, lugar donde se ubica la meta, este año con gran acierto en el Ayuntamiento de la localidad, escenario perfecto para recibir a los sufridos corredores, marchadores y bikers, que de todo "habemos" en la carrera.

Después de un largo viaje, en compañía de Mónica y de un pequeño asueto en Bilbao, el sábado nos marchamos a Balmaseda donde nos alojábamos y de ahí hasta Zalla a recoger el dorsal y a aprovechar la tarde del sábado para hacer un poco de turismo; reseñable la visita a las Cuevas de Pozalagua que creo que merecen ser visitadas a pesar de que están algo alejadas del mundanal ruido. En fin, el caso es que con las Fiestas del Carmen en Balmaseda y con la compañía de un nutrido grupo de runners de Berga, Barcelona y Pollença con los que hicimos grupo en el hotel, fuimos pasando el sábado y casi sin quererlo me encontré el domingo en el autobús que nos llevó hasta San Pelayo.
Perfil de la carrera
Y San Pelayo nos recibió con mucho viento y mucho frío así que esa hora que tuvimos que esperar hasta el momento de la salida fue algo durilla, tratando de combatir las inclemencias como buenamente se pudo. Menos mal que poco antes de la salida salió tímidamente el sol y ayudó a calentar el ambiente y los ánimos. A la hora prevista, las 9.30, y después de ver a los marchadores ascender la primera dificultad del día se dio la salida a la carrera. Con mucha tranquilidad empecé a rodar en los dos primeros kilómetros que pican para abajo porque la verdad es que no tenía muy claro que estuviese en una forma mínimamente apropiada así que había decidido tomármelo con mucha calma. Rápidamente finalizó el tramo de calentamiento e iniciamos la primera de las subidas, la más larga del recorrido, que nos llevaría a coronar el Monte Zalama. A partir de ahí nos esperaba un recorrido traidor, de esos en los que están permanente subiendo y bajando, con muy poquitos tramos de llano. Como ya he dicho mi intención era tomarme las cosas con calma y así fue; en las subidas apretaba un poquito y las bajadas me las tomaba con bastante calma, al igual que los tramos rodadores.

Espectacular foto de una de las subidas
Y así, poco a poco, fueron cayendo los kilómetros; primer avituallamiento del km 10, media maratón, avituallamiento del Golitza y tras muchas subidas nos plantamos en la Garbea, última dificultad importante del día (a pesar de que todavía quedaba el Prado de Martinxu pero que no deja de ser una "tachuela" al 31 por ciento de desnivel) especialmente porque al acabar la subida nos esperaba el temido cortafuegos de bajada que, además, este año se había alargado. Y todo lo que hasta ese punto eran buenas sensaciones, con una carrera de menos a más y con el objetivo inicialmente inesperado de las seis horas bien encarrilado, pasó a ser un pequeño calvario: dieciocho minutos para completar el kilómetro del cortafuegos, problemas musculares al acabar que me complicaron bastante rodar hasta la subida del Martinxu, la propia subida al Prado del Martinxu que con esos problemas musculares se complicó aún más...
Menos mal que finalizada la subida recuperé un poco el tono y pude acabar dignamente la carrera aunque al final con un tiempo de 06.09, que al principio hubiera firmado pero que en meta me supieron a poco, especialmente porque llegué muy bien de fuerzas  y con la sensación de poder seguir durante varios kilómetros más. 

En resumen, después de un largo periodo de complicaciones y de malas sensaciones en los entrenamientos, con demasiados días de mala gana a la hora de ponerme al tajo, había conseguido un par de semanas de volver a encontrar motivación pero eso no me parecía bastante para afrontar con garantías la Galarleiz. A pesar de ello, teniendo todo el viaje planificado me pareció inapropiado no acudir así que para allá que nos fuimos con la cosa de que como mal menor pasaríamos cuatro días de relax por tierras vascas. Y mi sorpresa fue encontrarme mucho mejor de lo esperado aunque como era de esperar los problemas físicos acabaron por aparecer. En fin, que no tengo queja, creo que el tiempo empleado no es un fiel reflejo de las sensaciones y, muy importante, este fin de semana ha supuesto un subidón importante en la moral de quien esto escribe. Y para mi el factor mental es especialmente importante así que veremos si esta carrera se convierte en la palanca que me permite reiniciar con fuerza el asalto a mayores metas. De momento los entrenes de esta semana, menos intensos de lo normal por razones obvias, sin embargo han sido muy buenos y me he encontrado más que bien.
Bueno, acabo ya que me enrollo. En este caso no puedo dejar enlace al Garmin porque no sé a santo de qué no lo he podido descargar y ha desaparecido del cacharro. A cambio de ello os dejo un enlace a un video de esta edición de la prueba. Ah, que no se me olvide; felicitar a Remigio que fue el ganador de la carrera, record de la prueba incluido, y que aparece en el mismo tocado con una espectacular txapela.

Marxa al Bartolo 2011, va por ti Irene (10/07/2011)

El pasado domingo 17 de julio se celebró en Benicàssim, Castelló, la tradicional Marxa al Bartolo que todos los veranos desde hace unos cuantos (en mi caso son ya cuatro años seguidos), con salida en el mismo pueblo de Benicàssim nos lleva a disfrutar del paraje del Desierto de las Palmas, subiendo hasta el Bartolo después de un precioso cresteo por esa zona, para después afrontar la subida de las Agujas de Santa Agueda y descender hasta la misma playa en el Paseo del Voramar.
Y aunque seguro que en los años venideros esta carrera volverá a depararme buenos momentos ninguna edición podrá parecerse a ésta porque desgraciadamente este año nos tocó afrontarla por primera vez sin la presencia física de Irene, Amiga del alma, que voló hace un par de meses en busca de nuevos horizontes y de otras aventuras en un viaje en el que no podemos acompañarla por más que siga en nuestro recuerdo.
Emotivo fue el homenaje que desde el Club MiM le brindaron a la salida de la prueba y más emotivas si cabe las más de cinco horas que pasé en compañía de un grupo de amigos, Rober, Carmen, Pascual, Paco y Javi, que decidimos convertir nuestra participación en un sentido recuerdo a Irene y tratar de "disfrutar" del paseo sin los agobios y prisas habituales. La verdad es que fue una mañana difícil, con los sentimientos a flor de piel, porque era como volver a casa de Irene (esta era su segunda casa), y porque su recuerdo, su presencia, lo impregnó todo... las risas que también las hubo, los recuerdos y, creo, sobre todo ciertos silencios que decían muchas cosas de cual era nuestro ánimo en esos momentos.
Me hubiera gustado hablar de marcas, momentos de sufrimiento y esas cosas habituales en mis entradas pero en este caso el único sufrimiento lo puso una ausencia que intentamos llenar con ese recuerdo a una gran amiga que nos dejó sin avisar y también a Miguel y al resto de la familia (un orgullo haber podido compartir parte del paseo con Fernando, hermano de Irene).


En fin, valga esta imagen como homenaje al recuerdo de Irene, que siempre correrá con nosotros por esas montañas que tanto amó desde lo más profundo de nuestros corazones. Espero que allá donde el destino te haya llevado puedas leer estas líneas y recibir un beso enorme. Te queremos y siempre estarás con nosotros, nunca podrás imaginar cuanto se te echa de menos.

lunes, 23 de mayo de 2011

Huérfanos de tu sonrisa.... siempre en el corazón

 

Así, con la imagen de una de las más maravillosas experiencias que seguramente podré disfrutar en este mundo de las carreras, quiero rendir mi pequeño homenaje a esa gran corredora, e infinitamente mejor persona, que era, que ES Irene Edo Personat, ya conocida por todos como "La Eterna Sonrisa". Te recuerdo en todo momento esos días por la Costa Brava, subiendo y bajando escaleras como locos, y disfrutando de tu gran pasión, esa que nos permitiste compartir contigo todo este tiempo, y esa misma que ha decidido alejarte un poquito de nosotros porque pase lo que pase, en todo momento y circunstancias, eternamente estarás en cada una de las zancadas que demos por esas montañas de Dios, esas por las que seguramente nos guiarás con tu infinita bondad y alegría.
Irene, descansa allá donde el destino te haya llevado y no dejes nunca de sonreir. Y no te preocupes por esos que tanto has amado, Miguel y Laura sobre todo, porque no dejaremos que estén solos. Maldito seas destino cruel. Descansa guapetona que te lo has ganado a pulso.