lunes, 18 de octubre de 2010

Estamos de vuelta tras un largo paréntesis: I Rodeno Cursa (17/10)

Ayer domingo, después de un largo paréntesis de más de un mes retomamos la rutina de las carreras acudiendo a la primera edición de la Rodeno Cursa, en Nules. Pero antes de esto voy a tratar de hacer, de manera resumida, un pequeño recorrido por el último mes dado que los acontecimientos creo que merecen la pena ser descritos.
Después de la carrera de Catí tenía prevista mi participación en la Fons de la Tardor (La Vall d'Uixó) que además este año era Copa de España. Sin embargo la misma mañana de la prueba, apenas un par de horas antes de su inicio decidí no participar por un motivo claro; pequeñas molestias que podían poner en peligro mi "participación", en este caso estelar, de la " prueba" que me esperaba el uno de octubre.

Y para el uno de octubre estaba programada, ni más ni menos, que mi boda. Muchos de los que me leéis ya sois sabedores de ella pero os ha pillado por sorpresa. El caso es que la intención era muy clara y se resume en hacer algo muy íntimo y sencillito así que muchísima gente de los que andáis "alrededor" de mi vida ni tan siquiera lo sabíais. El caso es que después de mucho tiempo conviviendo con Mónica, con un resultado maravilloso de nombre Leyre nos decidimos a "formalizar", o mejor oficializar nuestra relación pasando por el trance de darnos el "síquiero" delante de unos pocos elegidos. Bien podríamos decir que eso sí que es una buena ultra pero bueno, dado que ya andábamos entrenados para ella las sensaciones fueron buenas, el avituallamiento exquisito y el nivel de hidratación "adecuado".
Finalizado el momento boda, y antes de tomarnos un bien merecido descanso por tierras astures, tenía previsto para el domingo 3 de octubre finalizar la Lliga Castelló Nord por tierras de Vilafranca pero en este caso se me hizo muy cuesta arriba coger el coche y pegarme la paliza de más de dos horas de ida y otras tantas de vuelta así que decidí no ser de la partida a pesar de que me apetecía muchísimo formar parte de esta etapa final de la Lliga.
Como ya he comentado en el párrafo anterior, la semana del cuatro de octubre se gastó por tierras astures, entre bonitos y variados paseos y visitas por la zona (Oviedo, Picos de Europa, Lagos de Covagonda, Proaza, etc...) y copiosas comidas a las que los pobladores de aquellas tierras son tan aficionados. En fin, una semana de relax y de desconexión, sobre todo del trabajo porque lo que viene es de órdago y hacía falta hacerlo.
Por fin, a la vuelta del viaje, retorno a la normalidad. En primer lugar el puente por Albentosa para oxigenar el cuerpo (y de paso desintoxicarlo de tanta vianda). Por allí aproveché para hacer un par de salidas, la primera de algo menos de un par de horas a ritmo suavísimo para completar una media maratón por la vía verde de Ojos Negros y alrededores, siempre en compañía de David y Fede que me fueron de gran ayuda para retomar la rutina, y la segunda, el martes, de una horita de carrera continua a un ritmo más que decente a pesr de que la orografía elegida y, sobre todo, el tiempo con lluvia y viento, no facilitaron la tarea. Como resumen de la estancia por el pueblo se pude decir que contento con la vuelta y con sensaciones bastante mejor de las esperadas.
Para el miércoles tocaba volver de manera definitiva a la rutina; esto es, trabajo, más trabajo, y retomar de manera rigurosa (o casi) el planning marcado por Ezequiel. Y en esas pasó la semana, con mucha carga de trabajo y nos plantamos en el domingo, no si antes descartar por motivos obvios de carga física, la participación en el 10000 de Almassora.
Y para el domingo tocaba retomar la competición, algo no previsto en el planning como tal. Sin embargo me tomé mi participación en la I Rodeno Cursa como la rodada prevista de montaña así que acudí a la misma con la clara intención de no forzar la máquina y hacer un entrene de montaña como estaba previsto. Así, a la hora prevista sonó el despertador y me puse en marcha, con ligeros problemas estomacales que, todo hay que decirlo, no afectaron a mi rendimiento posterior, rumbo a Nules donde me esperaban Pepe y Alejandro, del pueblo, para dar buena cuenta del recorrido que nos había preparado la organización (aprovecho para agradecer a SocRodeno en quien personalizo a la misma todas las atenciones dispensadas que nos permitieron pasar una agradable y montañera mañana). Dado que iba a hacer un entrene en compañía decidí salir sin el Garmin así que pocas referencias podré dar de tiempos y demás pero bueno, alguna caerá. En el momento de la salida nos juntamos Pepe y yo y de esa manera dimos buena cuenta del primer tramo, asfaltero él, que nos llevó hasta la Vilavella. En este tramo nos pasó Takito, que en ese momento iba con Ayacucho, que ya anunciaba que no iba demasiado fino. El ritmo del tramo creo que fue bueno y las sensaciones también.
Afrontando los primeros tramos de subida
(Organización)
Llegados a este punto cogimos la salida de la Vilavella que en un primer momento coincidía con la Marxa Sant Sebastià aunque pronto se desviaría de la misma para afrontar la primera subida del día. Como se puede apreciar en la foto, cogido el desvío que nos llevaba a la senda, hicimos este primer tramo en fila india, con pocos adelantamientos. También podéis ver como Takito había sido devorado por la insaciable voracidad de quien esto escribe (es broma, claro). Esta primera subida que se iniciaba aquí enseguida se transformaba en una pista mucho más transitable y que permitió a cada cual ponerse en su lugar. En el punto de la foto tenía todavía delante a Pepe y por mi cabeza rondaba la duda de qué hacer, si seguir su ritmo o mantener la idea de rodar tranquilo. Finalmente me decidí por lo segundo y poco a poco Pepe fue alejándose. Gran parte de la primera subida la hice al trote (algo que ya es noticia) y en compañía de Teo y un clásico de los Xibeca, "El llarg", así como con el amigo Héctor, dels Amics de la VTF, compañero ocasional de gimnasio por Ribesalbes. Y así poco a poco fuimos dando cuenta de la ascensión que, si mi memoria no me falla nos llevaría hasta aproximadamente el Kilómetro cinco. A estas alturas Pepe ya era un recuerdo que marchaba por delante y de momento había dejado detrás a los anteriormente citados (al final solamente Héctor llegaría ligeramente por detrás). A cambio me uní a Ritxi con quien compartí, con él siempre algo por delante, buena parte de la carrera, al igual que ocurrió con José Ramón, del Castelló Running (al final, Ritxi con problemas musculares cedió a mi "presión" en la Vilavella y JR acabó, pese a sus previsiones, por delante de mí). 

Al final de la subida, con cara de circunstancias
(Organización)
Pero retomemos el relato donde lo habíamos dejado, esto es, al final de la primera subida. En este punto, un par de kilómetros de descenso, planteados también a un ritmo decente pero sin forzar a tope, me dejaron a los pies de la segunda subida, significativamente más dura que la anterior. Esta subida tendrá aroximadamente un par de kilómetros, algo más, pero con pendientes más importantes, especialmente algún tramo concreto de la misma. Ante la imposibilidad de trotar de manera más o menos continuada y dado que en el ritmo de Ritxi me encontraba "cómodo" decidí pegarme a él e ir apurando la misma. Especialmente duros el tramo inicial y, sobre todo, el final, al que corresponde la imagen donde podréis apreciar las cuerdas preparadas para darnos apoyo allá donde fuera necesario. Al final de la subida tengo una referencia que me habla de 1.05 para el paso del kilómetro nueve y medio. En este punto las fuerzas están bien y el ánimo también así que empiezo a preparar la cabeza para afrontar lo que queda de carrera que dicen es lo más cómodo pero no sé yo si la segunda mitad de carrera, "topabajo", es precisamente cómodo para mí.

A correr, a correr (Cortesía de Ggroc)
No lo voy a hacer muy largo; desde aquí hasta el final la carrera se resume en correr todo lo rápido que puedas así que a eso nos aprestamos con toda la diligencia con la que fuimos capaces. Y lo cierto es que, siempre con la premisa de rodar cómodo, la cosa iba muy bien y muy tranquila hasta llegar a la Vilavella. Y digo esto porque aparte de que aquí acabó de "cascar" Ritxi, algo que me supo muy mal, el tramo final de asfalto se me hizo muy cuesta arriba (y no era precisamente hacia arriba el tramo). No sé qué fue, aparte de notaba las piernas algo cargadas, imagino que por la carga que llevo últimamente, pero el caso es que la recta hasta Nules fue eterna, incluyendo una "paradita" para reponer fuerza mental. Y menos mal que llegaron por detrás Irene e Miguel para darme ánimos y hacerme sentir algo de vergüenza torera porque con ese estímulo volví a arrancar y aunque no pude mantener su ritmo sí que me sirvió para no caer más en el desánimo. Y así hasta el final con 2.13 pelaos a pesar de los 13 segundos de más que me caen en la clasificación oficial.
El avituallamiento final una pasada y, en general, sobresaliente a la organización. Me alegró un montón volver a coincidir con todos vosotros con mención especial para Karmele y Pascual, de espectadores, Irene y Miguel, Teo, Takito, Ggroc de fotógrafo y apurando plazos de recuperación, y muchos más que me dejaré en el tintero.
Evidentemente esta vez no hay datos del Garmin por cuanto salí sin él. Sin embargo os dejo el enlace de la ruta en Wikiloc por cortesía de la organización.


lunes, 13 de septiembre de 2010

Finisher de la Lliga Castelló Nord; 3ra Volta Muntanya Catí

Esperit Skyrunning
Nueva semana marcada por el planning de entrenes estrenado hace unas semanas y que siendo realistas está empezando a pesar ligeramente. A pesar de ello las fuerzas siguen intactas lo mismo que la ilusión, y saber que mucho más temprano que tarde empezaré a ver los resultados me motiva sobremanera para aguantar las sesiones casi diarias de machaque. Para esta semana había una pequeña variación porque estaba marcada en el calendario la 3ra Volta de Muntanya de Catí, séptima prueba de la Lliga Castelló Nord de Curses de Muntanya y que iba a ser la que hiciese seis en mi devenir por el circuito y, con ello, convertirme en finisher del mismo, algo que al fin y al cabo era uno de mis objetivos de la temporada. Aprovecho estas líneas para insistir en las felicitaciones a los organizadores del circuito porque creo que este segundo año han conseguido consolidar el mismo y, seguro, para años posteriores nos deleitarán con nuevas ediciones mejoradas del mismo.
Como iba diciendo esta semana tocaba disputar la carrera así que con muchas ganas, después de pasar la noche en Benicàssim para hacer el viaje más cortito, por la mañana tocaba repetir el ritual de oír el despertador, levantarse a regañadientes, revisar todo el material no vaya a ser que falte algo y coger el coche rumbo a una nueva aventura. Esta vez además la cosa prometía emociones fuertes; el anuncio en el foro de Carreres de Muntanya de que la subida al Tossal de la Nevera se haría por camino distinto al de las dos ediciones anteriores, camino mucho más directo y, por tanto, más empinado, prometía un tramo de considerable dureza que, a buen seguro, iba a poner a prueba las fuerzas de cada uno y, en concreto, las mías a estas alturas, con las piernas ya algo saturadas por lo larga y densa de la temporada y por la carga de entrenamientos de este último mes. Bien, el caso es que después de un tranquilo devenir por carreteras ya bien conocidas por las continuas subidas a disputar diferentes carreras me planté en Catí con cierto desahogo de tiempo así que pude elegir aparcamiento en un lugar adecuado, calzarme las Trabuco y dirigirme con calma a recoger el dorsal. Desde este momento, y hasta el de la salida, los habituales encuentros con foreros y no foreros. Me vais a permitir que no agregue la habitual lista que inevitablemente siempre quedan incompletas. El calentamiento en esta ocasión algo más completo de lo habitual y, casi sin darme cuenta, en la línea de salida listo para el sufrimiento que, seguro, nos esperaba.
Primeros tramos de subida hacia la Nevera.
Aquí sí la cara es el espejo del alma
Como siempre, cohete y a correr. En esta ocasión casi desde el primer momento la carretera picaba hacia arriba y la intención inicial era reservar fuerzas durante este primer tramo hasta la Nevera porque como bien indicaba la organización en el blog hacer otra cosa podría pagarse más tarde. A pesar de ello los dos primeros kilómetros los hice a un ritmo superior al planificado, a una media algo superior a los cinco minutos el kilómetro. Tiempo tendría, como pude comprobar enseguida, de frenar y regular las fuerzas. Pues eso, a partir de aquí empezaba lo bueno. Durante un par de kilómetros que nos llevarían prácticamente al cuatro se nos presentaba la primera parte de la subida a la Nevera, con un porcentaje medio cercano al 12% y que ya iba poniendo a cada cual en su lugar. De momento estoy tranquilo porque aunque acuso el cambio de ritmo siempre tengo a la vista a Laia, líder del circuito en féminas, y eso me parece una buena referencia. La foto que podéis ver corresponde a este tramo y creo que da buena fe de las "penurias" con las que se transita por él. En cualquier caso, a pesar de esas dificultades, con cierta celeridad hicimos cumbre en esta primera subida y afrontamos un tramo de bajada, kilómetro y medio con tramos bastante técnicos, que nos dejaría a los pies de la última parte de la subida hasta la Nevera.
Y aquí empezaba lo duro. Poco a poco la subida que inicialmente era llevadera se fue endureciendo y, coincidiendo con el momento en que abandonábamos la senda (si es que se puede calificar así el estrecho pasillo por el que transitábamos), nos adentramos en caminos vírgenes (como comentaba un compañero de este tramo, imagino que los últimos verían algo parecido a un camino por el que transitar) donde lo único que guiaba nuestros pasos eran unas estacas que indicaban la dirección a seguir. Aquí pasé por el momento más crítico de la mañana porque las piernas no acababan de carburar como me hubiera gustado. Por ello decidí subir con muchísima calma y tratar de no quemar todas las energías. Al fin y al cabo cuando llegásemos arriba entraríamos en territorio conocido y pensaba que reservando un poco luego podría ganar más tiempo del que pudiese perder en la subida. Así, poco a poco, llegamos al final de la subida. Prueba de su dureza es que en su tramo final, del kilómetro 6.62 al 7.46 se sube desde 1041 metros de altitud hasta los 1264. Es decir, aproximadamente un 27% de desnivel medio!!!.
El amigo Vicente Guinot al inicio del descenso de la Nevera.
Gracias por los halagos al blog
Llegados a este punto, casi sin tiempo para relajaciones, tocaba afrontar un largo tramo de descenso que nos llevaría hasta el kilómetro trece. Con la referencia visual de Vicente Guinot, que aparece en primer plano en esta foto, y la compañía de Ritxi entre otros, dimos buena cuenta del mismo con bastante soltura. Al inicio del tramo estaba situado el tercer control donde aproveché para hidratarme convenientemente y llenar el botellín. Sin perder demasiado tiempo emprendí la marcha y, después de aprovechar un pequeño repecho para dar alcance a Ritxi, me uní a un grupo en el que aproveché para chupar un poquito de rueda y rebuscar las buenas sensaciones. Posiblemente nos encontramos en el tramo más agradable para correr, especialmente el que discurre dentro de un bosque, con buena sombra (y es que el calor empezaba a notarse) y fácil de correr.

Bajando entre rocas poco después de la caída
En estas condiciones damos cuenta de un tramo de cuatro kilómetros a un ritmo cercano a los cinco minutos y medio por kilómetro pero, justo cuando más a gusto me encuentro llega un contratiempo en forma de caída, fuerte pero afortunadamente sin consecuencias. Y es que algo que hay que tener en cuenta es que no se puede uno desconcentrar ni un solo instante porque ello es sinónimo de problemas. Por culpa de la caída pierdo momentáneamente la estela del grupo de Ritxi y, aunque en algún tramo, más adelante, parecía que podría alcanzarlo, de manera definitiva pierdo a Vicente, que podría haber sido una espléndida referencia para haber rodado un poquito más rápido en los últimos kilómetros. Pero eso será otra historia....
El caso es que poco después de la caída alcanzamos un nuevo avituallamiento, el del Coll del Catxo que marca el inicio del circular que nos llevará al Balneario de l'Avellà y de vuelta a este punto para afrontar la última parte de la carrera. Desde aquí transitamos por sendas, inicialmente cómodas pero que poco a poco van endureciéndose y que desembocan en un "cómodo" tramo de barranco que nos dejará al pie de la subida hasta l'Avellà. Con la ventaja de conocer la subida y pese a que no se trata de una subida fácil, me marco un buen ritmo de subida que me permite alcanzar y rebasar a Ritxi para, un kilómetro después, plantarme en el avituallamiento de l'Avellà donde hago la segunda ingesta de líquido importante del día y aprovecho para tomar algo de fruta. Inicialmente tenía pensado tomar un gel en este punto pero al final decido que no. A pesar de que todavía queda una corta pero dura subida a l'Infern me veo bien de fuerzas y prefiero no tomar nada. Rápidamente emprendo nuevamente la marcha y abandono la compañía de Ritxi, siempre un placer compartir carreras contigo compañero. Tras un breve descenso, cómodo al principio pero más técnico al final, de golpe nos encontramos con el cartel de "Benvinguts a l'Infern", que anuncia el inicio de la Senda de l'Infern, tramo que como bien define la organización es corto pero exigente. Al final se trata de algo menos de un kilómetro de subida que marca pendientes medias del trece por ciento pero con tramos significativamente más duros que a estas alturas dejan huella en las piernas. Aquí es donde estoy a punto de dar caza a Vicente pero me faltan 200 metros más de subida para ello y, llegados arriba, el descenso significa que poco a poco se va alejando lo que me deja sin una buena "liebre" para el final de carrera. 
Llegada a meta.
Satisfacción y buenas sensaciones a partes iguales.
Bien, a partir de aquí creo que es cuestión de llegar con buenas piernas y buena cabeza porque lo que nos resta son cinco kilómetros de descenso, más complicado al inicio, por un barranco en la parte intermedia que creo que es bastante corredor a pesar de las quejas de algún compañero y, finalmente dos kilómetros muy corredores, uno de ellos por pista y el último por hormigón que nos llevará hasta meta. El ritmo en este tamo final me deja más que satisfecho: 6.14; 5.13; 4.36; 4.23 y 4.24. Pero más me satisface comprobar como a esos ritmos, después de la paliza que llevábamos en las piernas, me encontraba fuerte de piernas y cómodo de respiración, con muy buenas sensaciones. Solamente un pero, no encontrar ese último cambio de ritmo en el kilómetro final a pesar de intentarlo y de creer que lo tenía en las piernas pero seguro que esto también llegará. De este tramo poco que contar, correr, correr y correr. Me salto los dos últimos controles porque con el botellín tengo más que suficiente y, con la sensación de dejarme tiempo en las piernas me presento en meta en un tiempo de 2.36.04 que satisface plenamente mis expectativas iniciales que pensaban en 2.45 como buen resultado.
Poco más que añadir, habitual charraeta postcarrera con los conocidos que por allí andaban, buen avituallamiento final y con cierta rapidez coche y a valencia que el viaje es largo y las niñas esperan. Solamente resta dar mi más sincera enhorabuena a la organización; permitirme que la personalice en Isma y Eladi, gracias a todos por las cosas bien hechas y por hacernos sentir como en casa en todo momento y permitirnos disfrutar con un recorrido completísimo y muy bonito. Os dejo los habituales enlaces a datos de carrera (aunque en este caso no son todo lo exactos que me gustaría porque problemas con el Fore impiden que los primeros doscientos o trescientos metros queden reflejados). Próximo objetivo.... la Fons de la Tardor.



lunes, 6 de septiembre de 2010

Por Gúdar y l'Alcalaten (4 y 5 de septiembre de 2010)


La previa por Fuentes
Después de Mosqueruela estas dos semanas transcurridas tocaba ponerse las pilas, cargarse de paciencia y apretar los machos para cumplir con el planning marcado de entrenos. Y aunque no ha sido sencillo porque el calor ha apretado de lo lindo y eso me ha obligado a buscar horarios alternativos en algún día concreto, en general estoy satisfecho porque de momento la planificación se va cumpliendo casi en su totalidad. Y aunque está resultando durillo creo que de momento las cosas marchan según lo previsto.
En cualquier caso, después del breve respiro que me había tomado (aunque sin llegar a parar del todo), las piernas, y también la cabeza, están notando el nuevo régimen de entrenes y se nota que ambas, piernas y cabeza, andan faltas de frescura. Y precisamente para darle frescura a la cabeza me decidí a dejarme caer el sábado por la tarde por Fuentes de Rubielos, pequeño pueblo de la comarca de Gúdar-Javalambre, donde se organizaba la cuarta edición de su carrera popular. El objetivo, al margen de lo indicado, pasar una agradable tarde en compañía de la familia y hacer un rodadita por esos parajes. Dicho y hecho, a media tarde cogimos el coche y, en compañía de Mónica, Leyre y Vicente, el suegro, nos dirigimos hasta Fuentes en un agradable recorrido en coche por los parajes de Gúdar. Enseguida nos plantamos allí y nos dirigimos hacia la zona de salida donde estuvimos un rato compartiendo espacio con la gente de Los Lastres (Catequice, Pacheconte y Virgilio), con Duplas, con los ya habituales por este circuito de carreras populares hombres y mujeres de negro del Running Castelló, y con algunos integrantes del Cota 2000, entre ellos Pilar con quien compartí buena parte de la carrera de Mosqueruela y a la que finalmente no pude aguantar el ritmo por aquellos parajes. Entre carreras para los niños, un ligero calentamiento, con cierta incertidumbre al respecto de la hora de salida y, sobre todo, con la sorpresa de que lo en principio podían ser once kilómetros de carrera se iban a quedar en siete, fue transcurriendo el tiempo hasta la salida. Llegado el momento, con bastante tranquilidad y relajación me dispuse a dar buena cuenta del recorrido con el único objetivo de disfrutar de un ratito por los alrededores de Fuentes.
La salida a todo tren
Pero lo que pretendía ser una salida tranquila se convirtió en una estampida en la que me vi envuelto (a pesar de que eramos poquita gente) y una vez dentro de la misma pues hubo que ponerse a correr más de lo inicialmente previsto. El recorrido era un ocho que incluía un primer paso por meta a los cuatro kilómetros. Apunto este detalle porque la primera parte del ocho, hasta el paso por meta, era bastante asequible y corredora pero respecto a la segunda parte, en parte debido al esfuerzo de la primera parte pero también porque el recorrido se endurecía, se hizo bastante complicada.
Dejábamos la carrera en la salida y en un inicio rápido de la misma. En resumen podemos hablar de una pequeña cuesta abajo en el inicio seguida de un repecho que te ponía en tu lugar y te dejaba en la senda que nos iba a acompañar casi hasta el primer paso por meta. Como ha quedado dicho esta primera parte era razonablemente suave, si bien salpicada por algún que otro repecho que te obligaba a un esfuerzo adicional. En cualquier caso, enseguida nos plantamos en la meta dispuestos a afrontar la segunda parte. El ritmo por kilómetro 4:49, 5:01, 4:30, 5:25. Hasta aquí todo dentro de previsto (casi) y con un bonito tramo entre pinares por el que daba gusto correr.
Llegando a meta.... para seguir corriendo
Llegados a meta tocaba afrontar la segunda parte, de unos tres kilómetros, que se iniciaba con la misma bajada y subida. Sin embargo, un poco antes de donde habíamos subido en el inicio hacíamos un giro a la derecha donde una nueva subida y un pequeño tramo de callejeo nos volvía a dejar en una senda, inicialmente cómoda pero que entre los kilómetros seis y siete se convierte en una subida de algo menos de un kilómetro y con una pendiente media próxima al ocho por ciento, pendiente que se endurece si tenemos en cuenta un pequeño descansillo a mitad subida. Por ello, al final tocó "poner pie a tierra" que dirían los ciclistas y andar un poco. Finalizada la subida nos plantamos nuevamente en el pueblo y una nueva subida, esta vez suave y por senda de hormigón, nos lleva a las inmediaciones de meta. Aún así, cuando apenas quedan quince metros para la misma, nuevo desvío que nos obliga a subir ligeramente y nos deja en la recta de meta, en bajada.
Leyre al encuentro del "papi"
Al final, después de este breve periplo, a falta de datos oficiales, un tiempo de 36.12, a una media de 5.13. En líneas generales contento con las prestaciones ofrecidas aunque quizá me faltó un poquito de mentalización para haber hecho todo el recorrido corriendo. Al fin y al cabo se trataba de correr un rato y el objetivo se había cumplido. Después de esto, lo mejor de la tarde, baño en la piscina, reposo en la misma tomando un apetitoso helado y, después de la entrega de trofeos, "vino español" con el que nos agasajó el pueblo a corredores y acompañantes. Ya digo, agradable tarde en compañía de la familia y de foreros y conocidos varios... y a casa a descansar para el día siguiente








Aquí tenéis los habituales enlaces que dejo en cada carrera.

Para el domingo tocaba la rodada larga de la semana. Sin embargo ante la deserción del grupo del pueblo por diferentes motivos, decidí que la mejor manera de hacerla era aprovechando la Cursa Ibérica de Figueroles de l'Alcalaten. Y después de una inscripción de última hora, el domingo sonaba el despertador a las cinco y media y para allá que me fui. Largo viaje, que no incómodo, y con cierta holgura me planté en Figueroles donde recogí el dorsal (para mi sorpresa personalizado a pesar de haber hecho la inscripción fuera del plazo marcado por la organización para ello, así que hoy en carrera iba a ser "Rober"). Presencia habitual de foreros por las calles de Figueroles; Teo, Takito, Berto y Ayacucho, JoseCarreras, etc. y nuevamente un breve calentamiento porque el objetivo, ya apuntado, era el de hacer un entrenamiento en numerosa compañía. Cerca de ochocientos valientes nos juntamos en la salida así que para evitar demasiado tapón me puse prudentemente delante y llegado el momento salida y a correr.
Las escaleras de la salida (PepotePalote)
Conociendo el recorrido del año pasado, el objetivo inicial era salir a un ritmo razonable y pasar el primer (y cabroncete) repecho de hormigón y así plantarme en la primera subida, la corta, donde me tomaría un breve respiro. Y más o menos así fue; con la referencia visual de Takito algo por delante fuimos dando buena cuenta de estos primeros kilómetros que nos vuelven a llevar hasta el pueblo y más o menos en el kilómetro cuatro nos plantamos en esa primera y corta subida. Hasta este punto ritmos siempre algo por encima de los minutos por kilómetro y cierta sensación de comodidad. Pese a ello mantengo el objetivo inicial y la subida la hago a ritmo de caracol para recuperar bien y afrontar el segundo tramo en el que había dividido la prueba y que me debía llevar hasta el final de la subida importante. Por ello, con Takito ya perdido, doy buena cuenta de los kilómetros seis y siete a ritmos cercanos al 5.30 y cuando la carrera se empina e iniciamos la subida del día las piernas están en buena sintonía. Aquí pretendo apretar un poco y tratar de rodar lo más posible durante la subida. Sin embargo demasiado pronto soy consciente de que iba a ser imposible porque la fila de corredores que se ve por delante me anuncia que va a ser muy difícil adelantar con la necesaria facilidad como para mantener esa intención de correr hacia arriba. Por ello me limito a trotar los trozos que permiten adelantar, pocos por cierto, a forzar mínimamente la marcha "andarina" cuando se puede y a dejar pasar la subida con tranquilidad, aprovechando para hidratarme porque el calor empieza a apretar.
Otra foto cortesía de Pepote
Enseguida alcanzamos el control de tiempos donde transito ligeramente por debajo de la hora. A partir de aquí el objetivo es claro, ir con mucho cuidado en la bajada para evitar disgustos que pongan en peligro la carrera del sábado que viene en Catí. Por eso los tres kilómetros de bajada caen a ritmos de cinco y pico, ritmo que mantendré, más o menos, hasta meta, siempre tratando de no forzar más de la cuenta. Llegado el último avituallamiento vuelvo a hidratarme y desde este momento manteniendo ritmos todavía más suaves, cercanos a los seis minutos el kilómetro, afronto el tramo final, con continuos toboganes y algún repecho reseñable. Poco después llegamos al pueblo y, una vez alcanzada su parte baja, donde me rebasa la cuarta mujer, doy buena cuenta del repechón último que se me atraganta ligeramente y desde ahí hasta meta sintiendo el apoyo y el cariño de un pueblo volcado con su carrera. Finalmente la marca, que era lo de menos pero sí que importa es de 1.48.30. Creo que es una marca acorde con el objetivo de la salida y estoy seguro de que en mis piernas había una mejora reseñable de la misma (aunque nunca se sabe que hubiera pasado forzando). De todas formas, con todo, supone una mejora de 25 minutos respecto a mi marca personal en esta carrera (2.12) del año 2008 y que todavía fue un par de minutos peor en 2009.
Punto y final (Pepote)
En este punto, tras recoger el kit "camiseta, toalla y mochila" que nos dan, pues nos fuimos a reponer fuerzas y dar buena cuenta del magnífico refrigerio que nos había preparado la organización. Poco después, ante lo que quedaba hasta llegar a casa, di por finalizada un espléndida mañana de montaña con el objetivo cumplido y con la mente puesta en una nueva semana de duro entreno, diferente a las anteriores porque el sábado toca correr "de verdad" en Catí.



Acabo como siempre, colgando los datos del Garmin y del Wikiloc

martes, 31 de agosto de 2010

Deacon Blue Dignity



There's a man I meet

Walks up our street

He's a worker for the council
Has been twenty years
And he takes no lip off nobody
And litter off the gutter
Puts it in a bag
And never thinks to mutter
And he packs his lunch in a Sunblest bag
The children call him Bogie
He never lets on
But I know 'cause he once told me
He let me know a secret
About the money in his kitty
He's gonna buy a dinghy
Gonna call her Dignity

And I'll sail her up the west coast

Through villages and towns

I'll be on my holidays
They'll be doing their rounds
They'll ask me how I got her I'll say
I saved my money
They'll say isn't she pretty
That ship called Dignity

And I'm telling this story

In a faraway scene

Sipping down Raki
And reading Maynard Keynes
And I'm thinking about home
And all that means
And a place in the winter
For Dignity

And I'll sail her up the west coast

Through villages and towns

I'll be on my holidays
They'll be doing their rounds
They'll ask me how I got her I'll say
I saved my money
They'll say isn't she pretty
That ship called Dignity

Set it up set it up set it up set it up set it up set it up

Yeah set it up again set it up again set it up again set it up again

Set it up set it up set it up set it up set it up set it up
Yeah set it up again set it up again set it up again set it up again

And I'm thinking about home

And I'm thinking about faith

And I'm thinking about work
And I'm thinking
How good it would be
To be here some day
On a ship called Dignity
A ship called Dignity
That ship

lunes, 23 de agosto de 2010

III Carrera de Montaña Sus Scrofa Mosqueruela (21/08/2010)

La semana, como ya había anunciado en alguna entrada anterior, llegaba con novedades. Y es que, después de mucho pensarlo, había decidido que era el momento de dar un paso adelante y tratar de subir un escalón en la evolución que durante este último año iba apuntando. Por eso hace unas fechas me puse en contacto con Ezequiel, alma mater del Mur i Castell, para ponerme en sus manos y tratar de seguir con la mejora anteriormente apuntada. El lunes era la fecha de inicio del planning marcado por Ezequiel así que con toda la ilusión del mundo la semana ha transcurrido entre cuestas, rectas, carreras continuas y todo un mundo de nuevas actividades hasta la fecha desconocidas (o casi) para mí. Incluso el viernes hice mi primera salida "seria" en bicicleta, también dentro del plan semanal. Desgraciadamente dentro del plan también hay una limitación a las carreras en las que debo participar. A pesar de ello, y como ya estaba inscrito hace bastante tiempo, al final me decidí a acudir, como viene siendo obligación a esta carrera que transcurre por los bellos parajes de Mosqueruela, siempre con la intención de que se convirtiese en la salida larga de montaña programada para el domingo. Tengamos en cuenta que, aunque de mayor duración de lo marcado, no deja de ser una manera de hacer una salida de montaña.
Con todos estos condicionantes, y con las piernas algo cargadas después de la semana de entrenos, para el sábado tocaba madrugar y ponerse en marcha rumbo a Mosqueruela a batirnos el cobre contra el jabalí. En esta ocasión iba acompañado por David, de quien ya he comentado cosas en el relato de la MiM y la VTF del 2010. Después de un breve paseo por las carreteras de Teruel nos plantamos en Mosqueruela con tiempo más que suficiente para departir con foreros y conocidos varios (Ferrato, Miguel e Irene, Mariano J. Bes en plan fotógrafo, Teo, Wushi y Buscamurs, Marilove en plan piscinera, .............), recoger el dorsal, esta vez con paso por la mesa de incidencias, intentar sin éxito hacer un esbozo de calentamiento y, en fin, plantarnos en la línea de salida para empezar por tercer año consecutivo a dar cuenta del espectacular recorrido por las sendas y pistas de Mosqueruela. Como ya ha quedado dicho el objetivo en esta ocasión era  el de salir a hacer la rodada larga y montañera de la semana y, de paso, tratar de bajar de las cuatro horas algo que creo que a pesar de no ir a forzar estaba claramente en mis piernas y en mi cabeza.
Momentos iniciales por las calles de Mosqueruela
Dicho y hecho; pequeño disparo y todos a correr como locos. Este año tenemos una novedad en la salida ya que se sale por la calle por donde se hacía la entrada el año 2008 y nos dan un pequeño garbeo por las calles de Mosqueruela. Todo ello, imagino, con la intención de evitar el tapón al llegar a la senda. Aunque somos relativamente poca gente nunca está de más el que se alargue algo la llegada a las sendas porque al final siempre acaba por hacerse un taponcillo allí. Además a mi personalmente me resulta agradable el rodar un poco por las calles de los pueblos donde puedes sentir el calor y apoyo de las gentes del lugar. Me tomo la salida con muchísima calma y ruedo junto con David hasta que entramos en la subida que precede a la llegada a la senda. En este pequeño tramo de subida, como gran diferencia a lo que ocurría otros años, voy rebasando gente y me ubico en el lugar y con la gente que me acompañarán durante gran parte de la carrera. Como era de esperar David queda algo rezagado en este primer tramo aunque confío en que acabe por darme alcance y poder hacer la carrera en compañía. Acabado este tramo entramos en senda sin apenas tapón y enseguida afrontamos la primera subida del día, que con un pequeño respiro intermedio, nos llevará hasta el punto más alto de la misma, en torno al Km 8,200. El primer tramo de subida, de algo más de un km lo hago con absoluta tranquilidad aunque avanzo alguna posición más. David, de momento, sigue cerquita así que no me preocupa ir por delante porque en la bajada que se avecina imagino que me dará alcance. Coronado este primer repecho tenemos algo más de un km de descenso que hago con absoluta calma y a partir de ahí el terreno va empinándose poco a poco hasta alcanzar porcentajes significativos a partir del km cinco y medio. Pese a ello voy cómodo y poco a poco, con la ayuda de Mariano que, al tiempo que me hace una fotico evita un pequeño problema en forma de pérdida, alcanzo las antenas con cierta suficiencia. En estos momentos ya he perdido el contacto visual con David así que decido olvidarme de él y seguir con mis planes de inicio.
Cortesía de Mariano J. Bes, camino de las antenas (Bramaderas)
Una vez coronada esta primera dificultad del día lo que viene a continuación es un largo descenso que nos llevará más o menos al Km 15.
En este tramo también hay una pequeña sorpresa en forma de cambio de recorrido (al menos, mi memoria me dice eso) que hace que se evite parte de los tramos de pista de otros años. En alrededor de cuarenta minutos doy buena cuenta de ese tramo de siete kilómetros, donde coincido brevemente con Ximo y Wushi, con muy buenas sensaciones y rodando muy cómodo. A pesar de ello alrededor del Km 12, tratando de adelantar a alguien que parece no sentirse cómodo dejándose rebasar (maldita manía la de algunos de complicar las cosas), me toca salirme de la senda y lo pago en forma de torcedura de tobillo, más importante de lo normal y que me deja preocupado aunque sigo adelante, de momento, sin demasiados problemas. En torno al Km 15 tenemos el segundo avituallamiento, momento que aprovecho para hidratarme bien porque el calor empieza a sentirse y, de paso, tomarme un gel que me ayude con lo que queda por delante. Con las fuerzas recuperadas damos buena cuenta del repecho de un Km que nos llevará nuevamente hasta una nueva bajada que, a su vez, nos dejará en la base de la siguiente subida, un tramo de algo menos de dos kilómetros, manos exigente que la anterior subida y que nos coloca cerca del km 20.
Finalizada la subida sigo sintiéndome bien de fuerzas y con la sensación de poder dar bastante más de lo que lo hago. A pesar de ello no olvido el propósito con el que he acudido a la carrera así que sigo sin forzar la máquina. Como prueba de ello es que la bajada que llega ahora la supero con más de 18 minutos para tres km. Cierto es que algún tramo de la misma, en especial al final de ella, no es de lo mejor para correr pero no es menos cierto que se podría hacer a un ritmo bastante más exigente. Es en este tramo donde me dan alcance la segunda y tercera féminas en meta, que serán compañeras hasta el final de la subida pendiente.
Finalizado este tramo de descenso llegamos al siguiente control donde vuelvo a hidratarme convenientemente ya que será a partir de aquí donde el calor se haga notar de verdad, en especial en el tramo después de la subida que nos aguarda a la salida del avituallamiento. Esta última ascensión se hace pesada porque a estas alturas meterse una subida de tres km no resulta fácil, creo, para nadie. Sin embargo, la referencia visual de las dos mujeres anteriormente citadas me sirve para marcarme un ritmo adecuado para mis intereses, sin forzar más de la cuenta pero tampoco sin dejarme llevar. Ahora, un par de días después, puedo decir que hubiera sido bueno haber forzado un poquito más en este tramo. Y digo esto porque finalizado el ascenso, como durante toda la carrera bien de fuerzas, noto que el tobillo, ahora sí, me da problemas en forma de molestias que me impiden correr con comodidad. Imagino que la zona se habrá enfriado en la subida y ahora se deja notar. Y esto es un problema porque lo que queda es más cuestión de fuerza mental que otra cosa.
Llegamos al tramo pestoso de la carrera, esa zona de las "plantitas" que tanto nos gusta a todos por mucho que no hagamos más que quejarnos de la misma. Enseguida me vuelve a rebasar la tercera fémina, a la que había dejado un poquito por detrás en la subida y, aunque me hubiera gustado coger su rueda, las molestias del tobillo me impiden seguirla. Poco a poco voy perdiendo su estela aunque nunca estará demasiado lejos. De hecho en el pequeño repecho que hay después del siguiente y último avituallamiento estoy a punto de alcanzarla pero nuevamente cuando el terreno se empina hacia abajo mis dificultades para rodar hacia abajo me hacen perder terreno. Por cierto, ya llevo tiempo teniendo claro que las cuatro horas se rebajarán sensiblemente así que me centro en bajar con precaución suficiente para evitar nuevos problemas. Enseguida llegamos a la subida a la ermita que hay antes de la bajada final, subida que hago con buen ritmo y superando a algún corredor. Y desde aquí hasta meta una bajada complicadilla y la entrada al pueblo, picando hacia arriba, lo que me hace tener que parar y caminar apenas durante veinte metros porque había afrontado este tramo final con "demasiada alegría" y enseguida la recta final que me deja en meta en el puesto 59 de la general, el trece de la categoría, con un tiempo de 3.48.07.
Enseguida, después de hidratarme bien y comer algo me acerco a la ambulancia para que me miren el tobillo, me aplican un antinflamatorio, me doy hielo en la zona afectada y espero a David que hace su entrada quince minutos después. Despedida breve de algunos foreros, baño en la piscina con la agradable compañía de Marilove en su papel de piscinera y que nos informa del tiempazo que se ha marcado Remigio y rápidamente rumbo a Albentosa para dar buena cuenta de un nuevo reto, esta vez en forma de fiesta salvaje de cumpleaños que dará inicio a las 13.30 horas...... pero eso será otra historia.
En fin, aquí tenéis los habituales enlaces a los datos obtenidos en el GarminConnect y en el Wikiloc. Ah, antes de cerrar esta historia, muchos ánimos a los valientes que dentro de un rato andarán dando vueltas por Chamonix y alrededores, en especial a Karmele, Irene y Miguel, Ana y Diego. Os deseo toda la suerte del mundo, sois todos unos cracks y no sabéis la envidia que me dais.