lunes, 3 de enero de 2011

Momento de resumen... lo que fue y lo que vendrá

Acabado el año es momento, como no podía ser menos, de hacer balance de lo ocurrido y de adelantar objetivos que andan por ahí rondando por la cabeza y que al final ya veremos cuáles son los que acaban por materializarse y cuáles no.
De lo primero, de lo que fue, la verdad es que a pesar de que ha sido un año más que bueno, no resulta difícil quedarse con dos momentos; en lo personal es evidente que el uno de octubre, día en el que formalizamos nuestro compromiso Mónica y yo en forma de matrimonio, es uno de esos momentos inolvidables. Y eso a pesar de que uno sigue sin creer demasiado en eso de los papeles pero, bueno, con todo es uno de esos días que quedan grabados en la memoria de uno. En cuanto a las carreras, tampoco me resulta difícil destacar entre tantos buenos momentos uno especial para mí: 15 de mayo, Marató i Mitja. Ese sub ocho creo que es el perfecto resumen de todo lo bueno del 2010. Junto a ello, y gran parte de ellos unidos íntimamente a ese día de la llegada a Sant Joan, pues no puedo olvidar el maravilloso fin de semana de la CBxR o ese intervalo de marzo-abril-mayo, con carreras como la VTF (gran debut por las magníficas sensaciones que acompañaron en todo momento, Atzeneta, La Iglesuela, Borriol, o ya al final la Maratón de Espadán. Y ello sin olvidar esa temporada de asfalto (¿quién me lo iba a decir?) que tampoco resultó del todo mal a pesar del desastroso final con la no participación en la MCS.
En cuanto al 2011, espero sobre todo poder seguir disfrutando de esta pasión de la montaña sin lesiones ni contratiempos. Dicho esto, retos en el horizonte sí que hay: MiM por debajo de las 7.30, completar la Lliga de la CV en mi primera participación, hacer algo (o todo) del Circuito Alpino, y a partir de ahí ya veremos. Ah, por supuesto, como declaración de intenciones para el último trimestre del año me reservo la Maratón de Castellón con la intención de resarcirme del mal trago de este año.
En fin, espero poder seguir disfrutando de vuestra compañía durante el 2011, sólo con eso habrá valido la pena.

De San Silvestres; Valencia para cerrar 2010 y Alcoi para abrir 2011

Cartel de la prueba
Para cerrar el año 2010 tocaba, ante la imposibilidad manifiesta de correr la San Silvestre de Castellón y llegar a tiempo de preparar la cena de Nochevieha, darse un paseo por las calles de Valencia en compañía de unos doce mil runners para completar aproximadamente 4800 metros por el centro del Cap i Casal. Y en esta ocasión lo iba a hacer en compañía, y van dos en un par de meses, de Mónica, pero también de Melvin, mi cuñado que se había decidido a unirse al grupeto formado para la ocasión. Y llegado el momento nos fuimos hacia la Plaza del Ayuntamiento, lugar de la salida, para hacer frente a esta "carrera" lúdico-festiva con el objetivo claro de disfrutar de la noche y de animar a Mónica a ver si acaba de engancharse a este mundillo del running.
Mónica y Melvin preparados
para la aventura
La salida estaba marcada para las 20.00 horas pero desde mucho antes de la hora de inicio la Plaza del Ayuntamiento presentaba un maravilloso ambiente festivo con la presencia de una ingente cantidad de runners (alrededor de doce mil personas si mis datos no son incorrectos), muchísimos de ellos rivalizando en la categoría de mejor disfraz. Amenizada la espera por el grupo de Meliana Reverendo Moe, a la hora prevista se dio la salida previo disparo de un pequeño castillo de fuegos artificiales, momento en el que se desató la locura en forma de una masa tremenda de gente dispuesta a disfrutar de esos casi cinco kilómetros tomando calles que habitualmente están reservadas para el tráfico rodado. Debo reconocer que esta primera experiencia en el mundo de las San Silvestres (ya conocéis mi poco apego al asfalto) resultó una experiencia sorprendentemente enriquecedora para mi historial como runner. En todo momento y por todos lados pasabas o te pasaba gente con la sonrisa en la cara disfrutando como enanos de la experiencia. Por mi parte iba muy pendiente de no perder contacto con mis compañeros de carrera y, sobre todo, de ir animando a Mónica para tratar de conseguir llevarla hasta meta a un ritmo cercano a los 6.30 por kilómetro. Ya sé que en estos casos la marca es anecdótica pero en las pocas ocasiones en que puedo compartir carrera con mi chica intento siempre que su ritmo vaya, poco a poco, in crescendo.

Así, sin prisa pero sin pausa y con Mónica sorprendentemente entera a lo largo de toda la carrera fuimos devorando los últimos kilómetros del 2010 con el recuerdo de una temporada que para mí resultará inolvidable y con un balance más que positivo. Al final de la carrera, aunque en estas carreras es lo de menos,  el cronómetro marcaba un tiempo de 30.29 a una media de 6:29 el kilómetro, marca más que reseñable para Mónica. El fin de fiesta un gran ambiente en la Plaza del Ayuntamiento con gente que no paraba de entrar en meta con grandes dosis de alegría y satisfacción. En fin, se puede decir que fue un epílogo perfecto para el 2010, año como ya he dicho lleno de satisfacciones (y también algún que otro tropezón que prefiero no recordar) y en el que las sensaciones han sido en todo momento muy buenas a pesar de la alta carga de kilómetros y de competiciones. Más adelante haré balance y recuento de propósitos para el 2011 pero ya puedo adelantar que si el 2010 ha sido maravilloso para el 2011 espero cosas todavía más espectaculares.
En fin, os dejo los habituales enlaces al GarminConnect y al Wikiloc para esta fiesta del running popular que resultó ser la san Silvestre Valenciana.


Elevation Profile


Original cartel de la prueba
Y ya entrados en el 2011, superado el trance de las comilonas de Nochevieja y Año Nuevo, para el dos de enero tenía una nueva aventura en tierras alicantinas, más concretamente en Alcoi. Aprovechando que mi hermana vive allí me autoinvité a comer y, de paso, me inscribí en la San Silvestre Alcoyana que este año se celebraba el domingo 2 de enero. Después de un bonito día en compañía de la familia en el que aprovechamos para asistir a la representación del Betlem del Tirisiti, para las 19.00 horas estaba prevista la salida de esta quinta edición de la San Silvestre Alcoyana, edición en la que se habían recortado los ocho kilómetros inicialmente previstos para dejarlos en casi seis de un recorrido tremendamente exigente y, sobre todo, espectacularmente bonito especialmente en la parte central del mismo, tramo en el que se sube desde el río hasta el Puente de San Jorge para llegar a la Plaza de Espanya, subir hasta la glorieta, afrontar una exigente aunque corta cuesta y después de un breve descenso se adentra en el refugio de la guerra civil a cuya salida se afronta ya el último kilómetro y medio del recorrido. Gran ambiente en todo momento y sensaciones razonablemente buenas después de los excesos navideños y a pesar de la dureza del recorrido, creo que enormemente exigente para el tipo de carrera que es, lo que da mayor valor a los más de ochocientos valientes que por allí anduvimos.
En fin, carrera muy recomendable y a ver si en ediciones posteriores podemos repetir la jornada de ayer y ser nuevamente de la partida. Os dejo enlaces habituales a datos del recorrido así como un par de videos de la carrera.


Elevation Profile


VIDEO DE LA SALIDA Y DE LA CARRERA (www.pagina66.com)


VIDEO DE LA LLEGADA (www.pagina66.com)

jueves, 30 de diciembre de 2010

Feliz Año Nuevo 2011


Pues eso compañeros, que el 2011, ya que seguirá siendo crítico, llegue al menos cargado de carreras y de objetivos cumplidos para todos vosotros. Y trabajo para los parados, dinero para los que no tengan suficiente, amor para todos y, sobre todo paz en el mundo.

¡¡¡qué se acaben las guerras de una puta vez!!!
Paz Mundial

Lamiéndome las heridas: Mitja Marató Picanya-Paiporta 19/12/2010

Superado el mal trago de la Marató de Castelló y mi no participación la semana siguiente pasó entre la rabia por lo ocurrido y las ganas de encontrar nuevas motivaciones y seguir adelante con más fuerza que antes. Ya el lunes cerré parte de las heridas con una intensa rodada por la Ronda Este que me llevó a recorrer alrededor de dieciocho kilómetros en algo menos de hora y media y que me dejó un buen sabor de boca porque me reafirmó en que mi estado de cara a la MCS era bueno y que ese objetivo de 3.30 estaba en mis piernas (más allá de lo que hubiera ocurrido a lo largo de esos 42 kilómetros largos). Durante la semana seguí con entrenamientos buenos, un poco por libre porque la planificación marcaba un evidente "descanso activo" pero que sin la participación en la carrera del domingo quedaba un poco desfasada.
El caso es que a la vista de los acontecimientos y de que el domingo quería hacer una salida de un par de horas al final me decidí a inscribirme en esta prueba de la "Quarta i Mitja Picanya-Paiporta" con la única intención de hacer esa salida en compañía de unos muchos compañeros de locura y de disfrutar después de un mes sin hacerlo de ese ambiente de las carreras. Y además en esta ocasión se trataba de disfrutar sin más, sin objetivos de tiempo, de ese ambiente. Amaneció el día lluvioso lo que incluso me hizo plantearme a última hora mi participación porque arrastraba un pequeño catarro y no tenía claro si era conveniente "arriesgar" pero al final pudieron más las ganas y en un ratito me presenté en la línea de salida en Picanya dispuesto a recoger el dorsal y a disfrutar un poquito de esta pequeña pasión. Después de calentar adecuadamente (por una vez y sin que sirva de precedente) me encaminé a la línea de salida y me coloqué en una zona de esas que permiten salidas tranquilas.
Sin embargo una vez se dio la salida me vi envuelto, sin saber cómo, en una pequeña vorágine que podría traducir en algo así como "cómo corre esta gente". Ya sabéis que las salidas son difíciles porque entre tanta gente se hace difícil sustraerse al ritmo de los que tienes alrededor así que cuando me quise dar cuenta habíamos dado buena cuenta del primer kilómetro en un ritmo de 4.34. ¡Qué diablos! pensé, de perdidos al río, así que decidí mantenerme en ese ritmo por lo menos durante los cinco primeros kilómetros y ver sensaciones. Dicho y hecho, el paso por el Kilómetro cinco en 22.40 dan buena cuenta del ritmo inicial que cogí. Ese ritmo aún lo mantuve un kilómetro más pero en ese momento algo de cordura llegó a mi cabeza en forma, imagino, de cansancio muscular así que decidí bajar el ritmo a partir del siete y ponerme, como era la intención inicial a ritmos cercanos a los cinco minutos el kilómetro.
Al paso por la primera vuelta
tapado por otros corredores
Y así fue, a partir de ese momento me puse en un cómodo ritmo que me permitió ir quemando metros sin demasiado esfuerzo y así cumplimos la primera vuelta al recorrido, momento que recoge la fotografía aunque apenas se me vea, en 51 minutos largos de los oficiales. Según el Garmin el paso por el diez fue en 47.16 y por el once en 52.18 así que el tiempo aproximado de la mitad de carrera estaría en algo menos de 51, siempre tendiendo en cuenta que cada vuelta era según el cacharro 10.700 largos. Como podéis ver en las fotos el tiempo seguía lluvioso, con un fina lluvia que no paró de caer en précticamente toda la prueba. A estas alturas mi catarro empezaba a darme más problemas de los iniciales y ello me planteaba dificultades adicionales. Por ello, y teniendo en cuenta además el objetivo inicialmente descrito no me planteé incrementar el ritmo, antes al contrario, pensaba en que si seguía igual al final bajaría algo más el ritmo.
Fin de etapa
con el mono superado 
La segunda vuelta se inició en ese ritmo de cinco el kilómetro y así me mantuve hasta el kilómetro dieciséis, momento en el que decidí que era el momento de bajar todavía más si cabe el ritmo y tratar de llegar a meta sin apurar más mi estado físico. Así me puse a un ritmo entre 5.20 y 5.30 que me llevaría hasta el final de carrera con el único paréntesis del medio kilómetro final, desde el 21 hasta el 21,450 que marcaba el final según el cacharro en el que me permití el lujo de un pequeño "sprint" para llegar con buena imagen delante de la enorme cantidad de gente que había en meta. Como se puede apreciar según el reloj de meta el tiempo era de 1.46.45 que según el Garmin se queda en 1.46.27. Al final me quedo con el tiempo oficial que es de 1.45.43. De todas formas insisto en que lo de menos es el tiempo; lo importante para mí era pasar un mañana en compañía de otros locos de este mundo y volver a disfrutar de la incomparable sensación de la competición, aunque sea sin ánimos de dar el máximo. Y en ese aspecto muy satisfecho; la organización muy buena y muchísima gente por el recorrido, tanto en Picanya como en Paiporta., a pesar de la lluvia que nos acompañó todo el recorrido.
En fin, podemos decir eso de prueba superada. Os dejo el habitual enlace a los datos del Garmin


De lo que pudo ser..... pero se quedó en el intento: MCS

Como muestra de lo que no pude disfrutar,
plano de la primera media
Dejábamos el relato de mis aventuras por esas sendas de Dios en la Media Maratón de Valencia, planificada desde hacía bastante tiempo como el último test serio de cara a esa bendita locura en la que me habían embarcado los amigos del Running Castelló con la inestimable colaboración de unas ganas locas de ser parte activa de esa primera Maratón Ciutat de Castelló que se debía convertir además en la primera maratón de mi corta vida como runner. El test, aunque no había satisfecho plenamente mis expectativas, podía calificarse como positivo y como un buen refuerzo de cara al difícil reto que me esperaba para el 12dic por las calles de Castellón. Superada esa etapa de la preparación solamente restaba continuar acumulando kilómetros de manera controlada y bajando paulatinamente el listón para acabar de afinar la forma de cara a la cita del año. Bueno, eso y alguna que otra carrera de montaña (Serra o Benicassim) que al final por diversas razones se truncaron y quedaron en nada. Pero nada de eso importaba si al final a las 12.30 del doce de diciembre había sido capaz de atravesar el arco de meta en el Parque Ribalta.
Sin embargo las cosas se torcieron de la manera más absurda. Podéis pensar en lesiones pero os equivocaríais. Apenas cinco días antes de la gran cita, el miércoles 8 amanecía allá por Albentosa dispuesto a dar buena cuenta de una pequeña rodada pero ya en el momento de despertar una incipiente cansancio acompañado de dolor de piernas me anunciaba que algo no iba bien. Como es natural la prudencia hizo que descartara la idea de la rodada pero un par de horas después aparecía la fiebre, en torno a los 39º, que iba a ser compañera durante un par de días. El jueves amanecía algo mejor pero la fiebre no remitía del todo así que jornada de "vacaciones forzosas" en el trabajo y a sudar en la cama. Afortunadamente durante esa jornada, en especial por la tarde, la mejora fue evidente y a última hora del día la fiebre había desaparecido lo que dejaba una puerta abierta a la esperanza en forma de ser de la partida el domingo. Para ello el planteamiento era claro: viernes de gimnasio, suavecito, y el sábado pequeña rodadita que me haría decidir sobre mi participación en el evento.
De hecho, el viernes por la tarde pude palpar el ambiente que a buen seguro después se viviría en la carrera en la Feria del Corredor adonde me acerqué, entre otras cosas, para recoger el dorsal. Allí pude compartir ilusiones y, porqué no admitirlo, miedos con compañeros en otras ocasiones de las montañas pero que, como yo, se habían hecho a la idea de formar parte de la historia de esta primera maratón por las calles de Castellón, y también con otros compañeros más habituados a la Senda Negra. Especial mención, cómo no,  a esos dos monstruos del running, Irene y Miguel con los que departí buen rato y que, no podía ser de otra forma, confesaban objetivos que al final se quedaban cortos para lo que tienen sus piernas. Después de un rato por allí salí con la convicción de que finalmente sería de la partida.....
Pero la llegada a casa me hizo toparme con la dura realidad en forma de "seny". Mónica, evidentemente, no estaba demasiado satisfecha con la posibilidad de que, pese a todo, el domingo fuera a darme semejante paliza y así me lo hizo saber (eufemísticamente hablando) de manera rotunda. Pese a mis intentos de convencerla de que hasta la mañana siguiente no iba a tomar la decisión, tan clara era su posición (probablemente acertada) de que no debía correr que al final (empujado también por algún comentario de mi hermanita del alma, que para algo le debe servir ejercer de médico) tomé la decisión en caliente de abandonar. Y claro, uno que es muy cabezota, anunciada la decisión nada me iba a hacer cambiar de idea.... MCS pasó a la historia de lo que no pudo ser y nunca fue.
De todas formas, transcurrido un tiempo en el que me he apartado de estos foros para tratar de asentarme después del cabreo inicial, debo decir que no todo ha sido malo. La preparación ahí queda y seguro que deja un importante poso de cara a la ya inminente temporada de montaña, con nuevos planteamientos y retos más exigentes. Como dije al día siguiente, en el que por cierto no pude evitar una rodada intensa por la Ronda Este, siguiendo esa línea azul verdosa que debería haber sido la guía el día antes, el objetivo que ya antes era claro de la MiM 2011 empezaba a prepararse con más fuerzas si cabe y el reto bajar de las 7.30 empezaba a tomar forma en forma de preparación.
En cuanto al asfalto, ¿qué puedo decir?, la experiencia no ha sido tan mala como pensaba y al final casi le había cogido el tranquillo. Por ello también decidí que había que cerrar el círculo iniciado el 10/01/10 por las calles de Valencia y para el nueve de enero participar a tope en el 10000 de Divina Pastora a ver cuál ha sido la mejora en este año. A partir de ahí volveré a ser Tinyo (que no Asfaltinyo como en estos momentos) y las montañas volverán a ser ese centro que, no os voy a engañar, nunca dejaron de ser.
¿Otra Maratón de asfalto?. ¿Qién sabe?. La oportunidad de ésta era evidente y la motivación se había encontrado con dos palabras: "Primera" (propia y edición) y "Castellón". Encontrar otra vez ese punto de motivación no será sencillo pero lo que es cierto es que lucharé por conseguirlo porque después de todo una conclusión es que hasta que no sea finisher en una maratón por la Senda Negra no seré un verdadero corredor popular.
Pues nada chicos, enhorabuena a todos los que participasteis en la carrera, consiguieseis o no vuestros objetivos y seguiremos viéndonos por esas montañas y carreteras del mundo.
En esta ocasión no os puedo dejar enlaces del Garmin como es habitual así que me conformaré con dejar el link a la página oficial del MCS. A pesar de la jugarreta del cambio de fechas de la Maratón de Valencia (y no quiero ser demasiado suspicaz con el tema) para el año que viene seguro que más y mejor.